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domingo, 31 de octubre de 2010

Se impone en jóvenes una nueva narcomoda

Nace en Sinaloa y se expande a otras entidades con violencia

REFORMA / Redacción

Ciudad de México (31 octubre 2010).- Mientras a diario México registra ejecutados, atentados y venganzas del crimen organizado, hay quienes hacen de eso un culto para jóvenes a través de la música y la moda.

Letras explícitas sobre descuartizados, consumo, tráfico de drogas e historias generadas por la guerra en las calles entre cárteles rivales dan vida a los "corridos enfermos", parte del denominado Movimiento Alterado.













"Con cuerno de chivo y bazuca en la nuca, volando cabezas al que se atraviesa, somos sanguinarios, locos bien ondeados, nos gusta matar", reza la estrofa con la que inicia el corrido Los Sanguinarios, que lo mismo canta temas de los grupos Komander, los Buknas o Los Buchones de Culiacán.

Según José Alfredo Ríos, de Komander, ellos simplemente son reporteros de la realidad que vive México.

Su movimiento es seguido por jóvenes denominados buchones, un término que se acuñó en Sinaloa. Existen versiones de que gente de la sierra bajaba con dinero a la ciudad y en los bares no sabía pedir el whiskey Buchanan's.

El buchón viste playeras con grandes símbolos o letras de marca, como Ed Hardy y Dolce&Gabbana, rosarios de oro, relojes finos, varios teléfonos y una bolsa también de marca, en la que, se supone, lleva un arma y dinero.

Otra característica es que utilizan internet para promocionar a los cantantes de "corridos enfermos", ya que su estilo está vetado en la radio comercial, afirmó Omar Valenzuela, promotor de estos grupos musicales.

En Colima, Nayarit, Jalisco, Durango, Zacatecas, Sonora y Baja California esta moda se hace presente en bailes populares y antros exclusivos.

En Estados Unidos ha llegado a California, Texas, Arizona, Illinois y Ohio. Incluso, el pasado jueves el Movimiento Alterado presentó en Hollywood su más reciente disco y su película.

Para Rogelio Barba Álvarez, criminólogo de la Universidad de Guadalajara, este fenómeno puede ser catalogado como una subcultura criminal que implica un riesgo social porque cada día podría haber más jóvenes queriendo ser narcos.

Y las cifras lo demuestran. De los 22 mil muertos que ha dejado la guerra contra el narco en lo que va del sexenio, 11 mil son menores de 25 años.

Vestida de Ed Hardy, con uñas acrílicas con piedras brillantes, cabello negro largo hasta la cintura, aretes grandes y cinto llamativos, así sale Karina "N", de 22 años, a bordo de su Mustang gris 2010 rumbo al principal centro comercial de Culiacán.

En la actualidad, las mujeres se han inmiscuido en el narco a la par que los hombres, según las estadísticas del Instituto Sinaloense de las Mujeres y el Consejo Estatal para la Prevención y Atención de la Violencia Intrafamiliar.

Tan sólo en el 2010 han sido asesinadas 94 mujeres, de las cuales el 60 por ciento mantenía relación con grupos delictivos.

"Esto es la onda, las troconas, los carrazos, los batos te dan todo, yo nunca ando sin dinero, siempre mis jales (novios) me tratan como reina", dice Karina.

"¿Qué me piden a cambio?, pues todo, desde vender mota hasta que me acueste con sus amigos, pero eso no me importa, la cosa es estar dentro porque tenemos muchos beneficios", asevera.

Karina pertenece a la moda de los buchones.

Quiere ser narco

"¿Por qué no estudias?", se le pregunta a un alumno de secundaria. "¡Para qué, yo quiero ser narco, quiero traer mucha lana, quiero traer muchas viejas!", responde el adolescente originario de Guadalajara, Jalisco, a quien le gustan los narcocorridos del movimiento.

Por las camionetas, las armas, y el dinero, Luis Gerardo, de 14 años, quiere ser narcotraficante, formar parte de la "maña", ser un "shaka" o ir más alto, como Ignacio "Nacho" Coronel, capo del Cártel de Sinaloa abatido el 29 de julio por el Ejército en Zapopan.

"Me llaman la atención los carros", dice, "las Ram y las Lobo".

Asegura que no ha cometido delitos, pero no le importaría "fletarse" en una balacera.

Alfredo Rico Chávez, coordinador de Sociología de la Universidad de Guadalajara, señala que está influencia se debe a que los narcos representan poder.

"Todo lo que está ligado al poder, a la trascendencia, a la fama, evidentemente que es seductor y atractivo para cualquier sujeto", asegura el especialista.

También influye que la violencia se ha vuelto algo natural en las personas y el narco representa una posibilidad de ascender económicamente, según Rico Chávez.

En tanto, María, maestra de una secundaria de Jalisco, afirma que los docentes del plantel consideran que dos de cada 10 alumnos, incluso niñas, quieren dedicarse al "negocio".

La expansión del Movimiento Alterado ha llegado a Estados "rivales", como Chihuahua, donde tiene presencia el Cártel de Juárez y su brazo armado llamado "La Línea", pero ha pagado los costos.

El cantante conocido como "El Halcón de la Sierra", quien se atrevió a hacerse notar con este estilo en Chihuahua, fue ejecutado el pasado 19 de octubre junto con dos de sus músicos.

Este artista había acumulado un historial de música buchona en el noroeste de Chihuahua, en la que hacía alarde en sus temas de su cercanía con el Cártel del Chapo Guzmán, como el llamado "El negocio cuajado", tema que llegó a cantar con el también ejecutado Valentín Elizalde.

A pesar de los límites, Michoacán, entidad con presencia del cártel de "La Familia Michoacana", ha tenido bailes de estos grupos.

En Uruapan y Apatzingán ha tocado Komander logrando atraer a miles de jóvenes.

Según la Secretaría de los Jóvenes en el Estado, dicha corriente aún no tiene notoriedad.

"Hay más emos, darketos o skatos, pero esta moda de los buchones podemos verla en Uruapan o Apatzingán, sin que sea una corriente juvenil como tal", dice Enrique López, vocero de la dependencia.

En las redes sociales la realidad es otra:

"Chingón compa Komander, ya lo quería la gente en Morelia. Pinche gentilla, no somos de Sinaloa, pero somos michoacanos", es el tono de los comentarios.


'Me gusta lo bueno y disfrutar'

Un alto ego, botas, sombrero y una cruz al pecho son la base. La cita es el Ruedo Jefe de Jefes, en Los Reyes-La Paz, al oriente del Estado de México.

El cartel anuncia a Komander, el grupo más exitoso del Movimiento Alterado, que aglutina a más de 30 bandas, en su mayoría sinaloenses que tocan corridos que enaltecen a los capos de la droga y sus sicarios.

Una bocina anuncia a todo volumen el concierto del Komander, quien alterna con Los Buitres de Culiacán, El Zorro del Desierto, y Época Norteña. El boleto cuesta 200 pesos.

La mayoría viste como si fuera a cualquier fiesta. Los buchones no. Tratan de que la marca de su ropa se asome, sus joyas brillen, la hebilla brinque y su porte envidie.

"Hay que disfrutar la vida y cada quien gasta su dinero como quiere. Me gusta lo bueno", sonríe Edmundo, un buchón que gusta de los corridos "sanguinarios".

"Se acabaron los corridos de antes, de esos de los Tigres del Norte y los de Nuevo León. La onda es sinaloense, el corrido es más versátil, más marcado y esos tololoches le ponen más sabor al corrido. Se oye más cabrón", refiere el joven de 22 años, quien porta una cruz de oro colgada al cuello.

Y suelta una frase de la canción "A 10 tiros por segundo" de El Komander: "En vez de amuleto un cuerno resulta más efectivo pa' resolver los problemas pa' destrozar enemigos".

Las miradas buchonas retan. La pose es altiva, con los pulgares en las bolsas del pantalón. El saludo es como jalando el gatillo.

Los buchones reconocen que andan "jalando". Que andan trabajando en eso que dicen los corridos. Otros, apenas se asoman a este movimiento.

Esta tendencia está pegando. Por los corridos y su ambiente. Pero también por lo que representa ser buchón. Vestir bien, andar en autos elegantes, armado, con dinero en las bolsas y una mujer de buenas formas tomada de la cintura.

"Ser una mujer buchona es correr el riesgo. Te compran tus lujos y hasta los estudios. Las mujeres no traficamos, somos las beneficiarias de las ganancias", ríe Diana, quien busca nuevo buchón. El anterior, dice, está en prisión.

Las amigas de Diana parecen maniquíes. Cabello suelto a la cintura, tacones altos, collares de oro, bolsas "Muse", "Birkin" o "Devi Kroell", cuelgan en sus hombros. Recuerdos de sus anteriores parejas.

El whisky es la bebida favorita de los buchones. Piden Buchanan's, de 18 y 12 años, que en el rodeo oscila entre los mil 800 y los 2 mil 500 pesos. O bien, Tequila Gran Patrón con un costo de 6 mil a 7 mil pesos en bares.

Durante la tocada se avientan al zapateado y gritan "plebada", "puro fierro" y "puro Sinaloa". Los Buitres de Culiacán se arrancan con "Mentalidad enferma".

"Me dicen maniaco enfermo, enfermo estoy de la mente, no me anden haciendo panchos pues los destrozo en caliente", empiezan. A cada frase un sonido de ráfaga de una AK-47.

Komander rompe plaza. "Me apodan Ejecutor, soy el que cobra las cuentas, soy el que levanta lacras, el que cabezas revienta, con un comando de muerte aseguramos la empresa", canta Alfredo Ríos.

En las mesas, los buchones se divierten. Coinciden en ser caprichosos. Poseer una Hummer blindada deportiva, con una calavera de oro blanco incrustada, una pistola con cacha de oro y rodeado de mujeres.

"Pues entonces para qué es la vida", grita uno en el barullo.

Es la onda buchona. La del lujo, drogas y armas. Aunque dure poco.

Con información de Benito Jiménez




lunes, 31 de mayo de 2010

Plata o plomo

Plata o plomo
Denise Dresser
31 May. 10

"Habló demasiado", es el mensaje colocado encima de un cuerpo sin cabeza. "Para que aprendan a respetar", dice el letrero pegado a un torso sin brazos. "Te lo merecías", dice la nota dejada al lado de un hombre torturado. En las plazas y en las calles y en los lotes baldíos y ante las puertas de un cuartel del Ejército. En Apatzingán y en Zitácuaro y en Morelia y en Tierra Caliente. Muestras de la caligrafía del crimen, ejemplos de la sintaxis del silenciamiento, señales del surgimiento de un estado paralelo en Michoacán y microcosmos de lo que también ocurre en otros lugares de la República. Esos sitios donde no gobierna el gobierno sino "La Familia"; donde no se aplica la ley sino la regla de "plata o plomo"; donde antes que hablarle a un policía en busca de protección, la ciudadanía prefiere que un cártel la provea. Ante ello, la futilidad de una guerra mal librada contra un estado paralelo, descrita de forma devastadora en el artículo reciente de William Finnegan en The New Yorker.

Historia tras historia de secuestros, extorsiones, torturas, asesinatos, robos, corrupción, desempleo, y el simple temor de salir a la calle. Historia tras historia de lo que significa vivir en un municipio asediado, en un estado capturado, bajo el mando de una fuerza paralela a la del gobierno que se ha convertido -como dice un maestro de Zitácuaro- en "segunda ley". A pesar de los 50 mil soldados en las carreteras. A pesar de los 20 mil policías federales en las calles. A pesar de los 23 mil muertos debido a la narco-violencia en los últimos tres años. Sindicatos criminales como "La Familia" crecen y controlan, deciden y se diversifican. Si alguien necesita cobrar una deuda, recurre a ellos. Si alguien necesita protección, se la pide a ellos.

Gracias a los "soldados" que ha logrado formar, a los jóvenes que ha podido reclutar, a la base social que ha logrado forjar. Los campesinos que antes cultivaban melones y ahora siembran mariguana. Los ejidatarios que antes exportaban sorgo y ahora transportan cocaína. Los trabajadores que antes emigraban a Estados Unidos en busca de movilidad social y ahora saben que un cártel la asegurará. Los Ni Ni's que ni estudian ni trabajan y llenan las filas de un ejército que les paga muy bien. "La Familia" no sólo ofrece empleo a quienes lo necesitan. También construye escuelas, organiza fiestas, cobra impuestos, disciplina adolescentes, y regala canchas de basquetbol. Se erige en árbitro de la paz social. Cultiva lealtades y echa raíces. Para sus miles de beneficiarios, la cruzada de Felipe Calderón no es una salvación sino una agresión.

Según Fernando Gómez Mont, la anuencia social ante los cárteles es producto del "Síndrome Estocolmo": la tendencia de los torturados a sentir empatía con sus torturadores, la propensión de los secuestrados a sentir simpatía por sus secuestradores. Pero quizás la aquiescencia refleja algo más profundo y más difícil de encarar. La transición democrática acaba con la "Pax Mafiosa" que el PRI había pactado con el crimen organizado. La democracia entraña el fin de viejos acuerdos y el principio de nuevas rivalidades entre grupos que el poder central ya no es capaz de controlar. Y por ello surge un vacío que los cárteles pueden llenar ante la impotencia y la incapacidad del gobierno, ya sea federal, estatal o municipal. El crimen organizado comienza a suplir las deficiencias del Estado.

Cuando la población no cree en la policía o en las cortes, los criminales juegan ese papel. Cuando el Estado no puede ofrecer seguridad o empleo o cobertura médica o rutas para el ascenso social o bienes públicos, los cárteles empiezan a hacerlo. Como le explica una michoacana y madre soltera a Finnegan: "Tengo un número al que hablo. Si tengo un problema, si alguien me está amenazando, si alguien está tratando de robar mi carro, sólo les llamo y mandan a un policía. La policía trabaja para ellos (los narcos)". Fernando Gómez Mont argumenta que los criminales han perdido "cobertura institucional", cuando ya han logrado poner a las instituciones a su servicio. Es precisamente por ello que 59 por ciento de los mexicanos -según una encuesta reciente- no cree que Felipe Calderón vaya ganando la guerra que hace tres años declaró.

Ganarla requeriría, como lo ha subrayado Edgardo Buscaglia del ITAM, una guerra menos centrada en la aprehensión de los cabecillas y más en la incautación de sus bienes. Requeriría una guerra menos enfocada a matar capos y más a mermar sus finanzas. Requeriría no sólo el combate militar, sino también una estrategia financiera para confiscar cuentas y combatir frontalmente la corrupción en las cortes y en las presidencias municipales y en las gubernaturas y en cada pasillo del poder. Si no, por cada criminal aprehendido, habrá un criminal liberado. Por cada líder extraditado, habrá otro que lo reemplace. Por cada narcotraficante capturado, habrá otro entre los millones de desempleados en el país que lo sustituirá. Y México continuará siendo un lugar donde si no entregas la plata, alguien te dispara el plomo.

sábado, 31 de enero de 2009

Predicción

Liberaron a la ex-Miss Sinaloa... predigo que en menos de 6 meses saldrá en alguna revista de caballeros, ya sea semi o completamente desnuda...

domingo, 11 de mayo de 2008

El comentario de Jorge Zepeda y el narco..

Narco: el Irak de Calderón

Los asesinatos de altos funcionarios federales a lo largo de los últimos días muestran lo que ya intuíamos: luego de 18 meses de fracasos es evidente que estamos en una guerra que no vamos a ganar pero de la cual tampoco hay manera de salir. El narcotráfico se está convirtiendo en el Irak de Felipe Calderón.

Al arranque de su gobierno el nuevo presidente utilizó el argumento del combate a los carteles como una estrategia fast track para afincarse en Los Pinos. Fue la táctica ideal para mostrarle a los mexicanos que ya había piloto en la nave. Al igual que a Bush, la convocatoria a esta guerra le reportó a Calderón beneficios políticos inmediatos, pues propinó una artificiosa sensación de firmeza y liderazgo.

El problema es que desencadenó una guerra sin estar preparado siquiera para la primera batalla, y lo hizo por los peores motivos. Durante su campaña electoral y en los meses previos a la toma de posesión, en muy pocas ocasiones Calderón se refirió al narcotráfico. Todo indica que no formaba parte significativa de su agenda. Pero las necesidades políticas precipitaron ir al combate una semana después de llegar al poder, sin tener la más remota idea de las consecuencias. Bush y sus generales nunca pensaron en “el día siguiente”; nosotros ni siquiera hemos salido del Día “D”; nuestros cuerpos policíacos siguen siendo acribillados en la playa Omaha del desembarco sin saber cómo ni dónde responder.

Fuimos a una guerra sin conocer cabalmente al enemigo, (y encima) a pesar de que sabíamos que nuestras propias filas estaban totalmente penetradas por el adversario. De manera irresponsable lanzamos al cuerpo enorme y desmañado del ejército a dar palos de ciego a una piñata que se hace escurridiza a todo lo largo del territorio nacional. Año y medio más tarde estamos tan lejos de ganar la batalla como Bush de pacificar a Irak.

A juzgar por sus declaraciones, Calderón pretende salir del atolladero mediante el absurdo de profundizar el error. Al igual que Bush ha exigido más recursos para la guerra. Como si dos mozalbetes con los ojos vendados tuvieran más posibilidades que uno solo de romper la piñata, cuando en realidad simplemente incrementan la probabilidad de romperse la crisma mutuamente o rompérnosla al resto de la concurrencia (como en efecto ha estado sucediendo con la población civil).

El gobierno está intentando utilizar el fracaso del combate al narcotráfico como un argumento a favor del pánico para justificar las bases de un Estado autoritario: mayores márgenes para los cuerpos de seguridad frente a la población, ampliación de presupuestos, necesidad de mano más firme. Bush utilizó durante tres años la noción de la guerra al terrorismo para justificar leyes contra sus propios ciudadanos y para ampliar el presupuesto militar a niveles inimaginables. Su pueblo lo recompensó reeligiéndolo en el 2004.

Ahora Calderón intentará hacer lo mismo. Utilizar su fracaso como trampolín para consolidar un gobierno con los recursos legales y policíacos para enfrentar cualquier muestra de inestabilidad social. La única salida de esta trampa consiste en impedir que las estrategias para implantar el miedo que difunden los medios de comunicación se impongan entre los ciudadanos. Una sociedad atemorizada siempre termina siendo víctima del populismo de derecha, pues éste cercena libertades y disidencias en nombre de la seguridad.

La guerra contra el narcotráfico, como la de Irak, no se podrá ganar a punta de balazos. Sería mucho más prudente disminuir “la crispación” en el campo de batalla y comenzar a trabajar en otros frentes. Tres en lo inmediato:

1.- El tráfico y lavado de dinero. Un kilo de billetes hace más bulto que su equivalente en cocaína. A un flujo de drogas corresponde un reflujo de dinero de volumen físico similar o superior. Para detectar a los verdaderos líderes del narcotráfico habría que investigar los flujos financieros, las multimillonarias inversiones hoteleras en la Ribera Maya y en Baja California, las transferencias de carácter sospechoso. Pero nadie quiere hacerlo porque allí nos encontraremos los enormes blanqueos de dinero de la propia clase política y empresarial que no pasan por Hacienda.

2.- El tráfico de armas. Las armas automáticas y semiautomáticas que convierten a los narcos en un verdadero ejército, proceden de Estados Unidos. El gobierno mexicano no ha tenido la entereza para exigir a su contraparte mayor responsabilidad en esta franja oculta de la criminalidad. Así como Estados Unidos nos hace responsables de “intoxicar” a su juventud con nuestras drogas, nosotros tendríamos que exigirles cuentas por todos los asesinados gracias a sus armas introducidas ilegalmente en el país.

3.- Inteligencia militar y policíaca. No podemos ganar una batalla cuando desconocemos al rival y, peor aún, si nos encontramos tan intensamente infiltrados por “el enemigo”. Nuestros policías son carne de cañón en la medida en que buena parte de sus propios jefes están en la nómina de los cárteles. Ir a una guerra así es la mejor garantía de que Mambrú no habrá de regresar.

Son tres tareas necesarias, aunque insuficientes. Para ganar la batalla contra las drogas habríamos de recordar los errores estratégicos de la guerra contra el alcohol. Podríamos paliarla o acotarla, pero no ganarla. Sin duda lo peor que podemos hacer es incendiar al país con el pretexto de esta lucha y ofrecer un cheque en blanco al gobierno para dar rienda suelta a sus inclinaciones autoritarias. (www.jorgezepeda.net)

Como siempre los comentarios de Jorge Zepeda, son siempre atinados.

En efecto el problema del narcotráfico no se acabara simple y sencillamente porque es una guerra perdida, el narcotraficante es el peor de los empresarios vende un producto el cual pase lo que pase siempre tiene mercado, el cual no paga impuestos y esta dispuesto a hacer lo que sea para aumentar sus ganancias, y en un país como el nuestro tan desigual y con tan pocas oportunidades de empleo, el narco es una salida (quizá la única) para millones de mexicanos…

Al final la única opción obvia para evitar todo este derramamiento de sangre es la legalización TOTAL de todas las drogas… y destinar los recursos a rehabilitación y prevención de adicciones.. es mucho más barato y por mucho absolutamente seguro.

martes, 8 de mayo de 2007

La derecha Norteamericana de plano es pendeja

Tanto como George W. Bush y su contraparte igual de espuria Felipillo (recordemos Ohio y Florida en el caso de le elección gringa) tuvieron las fabulosas ideas de usar la fuerza para legitimarse, ambos dos -parafraseando al grandioso quijote de Guanajuato, mr. ox.. que diga Fox- primero necesitaban un motivo. George W. Bush tuvo el 911 como justificación para hacer tropelía y media, invadió Afganistán, quitó a Saddam del gobierno de Irak -eventualmente lo asesinaron de manera artera, quizá por órdenes del mismo Bush- y actualmente tanto Afganistán e Irak están hechos un desmadre el primer país en cuestión sigue siendo un proveedor mundial de opio y el segundo está en una guerra civil de 3 bandos kurdos, chiitas y sunitas.
Mientras tanto en Estados Unidos la gente pide a gritos que las tropas regresen y el testarudo dice que no lo hará...

Aquí en México el espurio quizá para legitimarse o sepa quien sabe para que, ha provocado una guerra sin sentido contra el narco usando el ejercito.
El caso es que en el 2007 el número de ejecuciones han sido 758 según el periódico Reforma hasta abril, el universal maneja mas de 800, y tomando en cuenta acontecimientos como el que ocurrió en Apatzingan el 7 de mayo todo indica que el número de muertes aumentará casi de manera exponencial sin ningún problema llevándonos a terrenos cercanos a Irak en el número de muertos.

En los 2 casos se demuestra que la derecha la cual gobierna tanto México como Estados Unidos son de plano pendejas y en ambos casos han iniciado guerras a lo estúpido sin ninguna planeación, quizá con el único objetivo de dar la impresión a sus respectivas naciones que el uso de la fuerza es un buen camino para resolver problemas... cosa que la realidad los contradice...

Jodidos estamos en México y en Estados Unidos

jueves, 3 de mayo de 2007

La estrategia militar no le está resultando a FeCal

Tras emboscada, refuerzan Michoacán más militares

Habitantes de Carácuaro, a 135 kilómetros de Morelia, señalaron que cientos de elementos castrenses comenzaron a llegar la madrugada de ayer

Marco A. Duarte y Rafael Rivera
El Universal

Jueves 03 de mayo de 2007

El Ejército reforzó su presencia en Michoacán luego de que varios hombres armados emboscaron a soldados en el municipio de Carácuaro el martes por la noche. En el ataque murieron cinco militares -entre ellos un coronel- y tres resultaron heridos.

Habitantes del lugar, a 135 kilómetros de Morelia, señalaron que cientos de elementos castrenses comenzaron a llegar la madrugada de ayer.

Un comunicado de la Secretaría de la Defensa Nacional confirmó que soldados y elementos de corporaciones de seguridad pública están en la zona para buscar a los responsables del ataque, que definió como "presuntos narcotraficantes".

La emboscada ocurrió cerca de las 23:30 horas del martes, sobre la carretera Huetamo-Carácuaro, cuando los elementos del Ejército acudían a reforzar la seguridad de este último municipio, luego de que a 30 metros de la alcaldía dos grupos de narcotraficantes se enfrentaron a balazos. Los militares fueron atacados con armas de alto poder y granadas de mano.

No había registro de otro ataque semejante desde el 7 de enero de 1994, cuando integrantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) emboscaron en Chiapas a una patrulla militar, con saldo de siete soldados muertos.

En un homenaje a los soldados caídos, encabezado por el presidente Felipe Calderón, el general Guillermo Almazán advirtió que las Fuerzas Armadas de México redoblarán el combate contra el crimen organizado.

Añadió que el Ejército actuará para mantener la tranquilidad y garantizar la seguridad de la población.

Por la mañana, de visita en Tabasco, el presidente Calderón anunció que los militares asesinados serán recordados y tratados como héroes.


Tomado del El Universal




Una vez lo dije y lo reitero lo que mal empieza mal termina, lo que está pasando a FeCal con su estúpido plan de atacar el narco con el ejercito, lo único que ha hecho provocado es alborotar el abispero, y ahora no parece tener la menor idea de como resolver la escalada de violencia que el mismo ha desatado, lo de ayer en Cueramaro, Mich. es solo una prueba más que el narco está mejor armado y que no le teme ni al mismo ejercito...

El narco anda desatado, y solo con prevención PERO SOBRE TODO con una política económica que garantice mejores empleos se podrá abatir este problema, de cualquier otra manera... ocurre lo que está ocurriendo... cientos de muertos a lo pendejo... y el narco sigue!!!