Hace un par de semanas, Telerisa y TV Apesta hicieron gala de su estupidez cuando, fieles a su tradición, se colgaron de los triunfos de los medallistas olímpicos en Beijing. El patrioterismo barato y cursi hizo acto de presencia en ambas televisoras quienes -casi- proclamaron como el Neo-Padre-de-la-Patria a Guillermo Pérez, convirtieron a María Espinoza en la nueva Corregidora, y pintaron de Niños Héroes a Tatiana Ortiz y Paola Espinosa (mamacita). Tal fue la magnitud de tan soez show, que las televisoras dieron fe y constancia de su mediocridad al justificar la incompetencia de la delegación mexicana (con excepción de los medallistas), como si el romper marcas personales y mexicanas, los nervios, las salsas de tomate, y los múltiples pretextos -incluidos los argumentos donde se culpa al 'cochinero' de la CONADE por el pobre desempeño de los atletas mexicanos- en las distintas disciplinas fuera equivalente al oro olímpico. No faltó algún comentarista que, en los relevos 4x100 femenil, se jactara de haber vencido a las chinas en su casa ¿que no se percataron que las chinas quedaron octavas, las mexicanas en séptimo, y que era apenas el primer 'heat' eliminatorio? ¡Chalex!
Apenas habíamos dejado esa vergüenza televisada atrás, que mi cajita idiota estaba feliz de haber sobrevivido a tal agravio y yo tenía un bonito post dedicado a este día tan festivo (já), donde pensaba reflexionar acerca de las diferencias y similitudes del señor del banquito presidencial y un personaje de caricaturas muy famoso entre -nosotros- los contemporáneos (prometo que se los tendré junto con el que quedé a deber acerca del desempeño del deporte nacional). Pero no, ahí no podía parar la masacre de Telerisa y TV Apesta. Y yo, fiel a mi tradición de ser una especie de Grinch bloguero, me encontré con algo peor que un 1° de septiembre, y peor que un pinche informe que seguramente no ha de tener más de media cuartilla de extensión -sin incluir portada, indtroducción, agradecimientos, etc. Así que Play Ball.
Como ya sabemos, el pasado sábado se llevó a cabo una marcha, desde el Ángel de la Independencia al Zócalo, para protestar contra la violencia, la impunidad y la corrupción. La respuesta fue impresionante. Cuando el reloj marcó las 8:30 de la noche, toda la gente se unió para entonar el Himno Nacional formando una sola voz a favor de la seguridad. Hasta aquí vamos bien.
El problema de estas manifestaciones no son los organizadores ni la gente que acude al evento, sino que no falta aquel que quiera colgarse de estos acontecimientos para mostrar su "conciencia" social. Tal es el caso de las televisoras anteriormente mencionadas, quienes más tardaron en pensarlo que en llevar a cabo demostraciones ridículas y llenas de sensibilería barata: chilladera por todos lados, anunciarle al Sol, la Luna y las estrellas que ellos sí fueron a la marcha, cancioncitas cursis para demostrar que les interesa el problema, etc.; todo en horarios estelares y aderezados con su buena ración de patrocinadores. ¿Que no se supone que "lo que haga tu mano derecha que no lo sepa la izquierda"? Se supone.
Es cierto, la inseguridad es un problema en el que tenemos que estar unidos y combatir como ciudadanos y sociedad, pero me molesta el oportunismo con el que Telerisa y TV Apesta convierten cualquier acontecimiento en una verbena popular (tal y como hacen los partidos políticos para adjudicarse cualquier mejora en el país). A mi parecer, hacen perder el verdadero sentido de lo que Iluminemos México realmente significa.
Al "ya basta" que se escuhó el 30 de agosto pasado, agreguémosle otro con una bonita dedicatoria, y un más inspirado recordatorio de progenitora, para esos medios que tal parece que siguen, y seguirán, colgándose de todo suceso que les reditúe de forma alguna ($$$) y rindiéndole tributo al Dios rating. Roguemos por la salvación por sus almas y, si así no lo hicieran, que se pudran en su lodazal por los siglos de los siglos. Amén.
Cómputo, política, fútbol, música (principalmente metal salvaje), algo de anime y eso si muchas mentadas de madre a los políticos (de preferencia panistas y priistas ),aunque la verdad se habla de todo lo demás que falta.
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lunes, 1 de septiembre de 2008
sábado, 9 de agosto de 2008
Ya empezaron las olimpiadas
Ayer comenzaron oficialmente los Juegos Olímpicos Beijing 2008, con una ceremonia inaugural emotiva (donde se conjugaba la tradición China con su modernidad), con un esfuerzo -tanto humano como tecnológico- más allá de lo profesional. Culminando con la ceremonia del encendido de la antorcha más inesperado, hermoso e insuperable, que dejó a todos con la boca abierta (un servidor incluido).Obviamente, los mexicanos tenemos las esperanzas puestas en nuestra delegación para que nos den la satisfacción de traer consigo una, o más, medallas para México (yo honestamente tengo sólo esperanzas en Paola Espinoza -está guapa la chamaca-, ojalá y reviente a alguna china).
También comienza el 'shock' televisivo, razón por la que mi cajita idiota y yo estamos tristes. Vamos a extrañar a José Ramón y a Andrés Bustamante (lo peor del caso es que el Anticristo 2007 ya no nos acompaña en el mundo del YouTube para hacer las cosas más digeribles). Así que tendremos que chutarnos la 'elocuencia' de Alarcón, las 'divertidas' ocurrencias del Martinoli (léase con harta acidez y sarcasmo estas dos frases, las siguientes son literales), las pendejadas de Paty Chapoy y compañía, las estupideces de Facundo y tener que aguantar las 'imbéciladas' de Rossana Nájera (a quien la única gracia que le he encontrado es que anda con el 'Cuatemochas' Blanco), Paola Núñez y demás.
Para aligerar la competencia entre televisoras (Telerisa-TV Apesta), me enorgullece decir que sólo aquí, en el Doscerodos Blog, NO LE TENDREMOS LA COBERTURA EXCLUSIVA DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS. Es más, ni siquiera tenemos la certeza de si vamos a hacer reseñas, si tendremos programas en línea con los últimos acontecimientos y, muy posiblemente, no tendremos más de un post dedicado al asunto (y si llegara a haber más de dos será todo un triunfo). No contamos con especialistas en las diferentes disciplinas -apenas si nos sabemos las tablas de multiplicar. Pero sí seguiremos posteando acerca de los temas de nuestra preferencia (al menos MxRush y un servidor, porque con las 'múltiples' ocupaciones del señor Exegeta... quién sabe si pueda llegar a conectar más de dos frases acerca de un mismo tema).
Aún así, disfrutemos de estos catorce días de Olimpiadas, de alegría y de fiesta.
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martes, 15 de julio de 2008
Cómo hacer un reality show y no morir en el intento
Usted amigo, que no fue aceptado -ni lo será- en los castings de Big Brother, ¿Cuánto quieres perder?, Código Fama, Latin América Idol y anexos; que piensa todo su talento está siendo menospreciado y que debe darse a conocer; que se la pasa escribiendo en un blog y busca desesperadamente subir el rating del mismo, y desearía que hubiera más realities para escritores frustrados; usted que por desgracia del santísimo vino a parar en este blog y está leyendo este post; o usted que está al lado del amigo que está frente a la computadora y ya lo apartó de éste con un amable codazo en la cara; para usted, sí, 'asté' merito, aquí está una pequeña guía para que pueda producir, idear o participar en su pripio reality show... aprovechando que, de nueva cuenta, los jitomatitos de la 'Nacademia' amenazan con echarnos a perder los ya aburridos domingos. Comencemos.
Nota: Este manual es para realities en tele abierta.
1. Nombre y formato del reality show
No se complique mucho en este aspecto, piense que el título y el formato del reality no deben retar al intelecto -sobre todo el propio. Para el nombre, no busque juegos de palabras ni términos domingueros, es más, si puede fusílese el nombre de otro reality. Total, con no-sé-cuantos Big Brothers hechos ¿quién se va a dar cuenta que el suyo no es el original?
Para el formato puede hacer exactamente lo mismo: plagiarlo. Con lo que ahorrará muchas horas/tiempo de trabajo intelectual.
2. Participantes
Realice un mega-casting, cual político mexicano que se la pasa coqueteando constantemente con la demagogia, en todos los confines del país. De ser posible, incluya otros países simpatizantes.
Olvídese del talento (a menos que realice un Código Fama o la Academia), coeficiente intelectual o conocimientos básicos, lo importante es que los participantes estén dispuestos a todo: incluso a hacer el ridículo a nivel nacional o perder su dignidad con tal de aparecer en televisión.
Independientemente de su sistema de selección (parientes, cuates ya pagados o gente común y corriente), trate de abarcar los grupos sociales más representativos de su país. Deberá incluír, por lo menos, un miembro de los siguientes grupos: gorditos, negritos y/o proletarios (los asáticos, nativos y otras razas o tribus urbanas no nos interesan ¿de acuerdo?). Sin embargo, si su reality se trata de un ¿Cuánto quieres perder? o de alguna etnia en específico, deberán ser todos del mismo grupo social.
También debe procurar que entre ellos se lleven bien, sólo cuando el rating resulte satisfactorio. Y en caso extremo -en el que tenga que competir con otro reality en el mismo horario-, incluya sur y norcoreanos, estadounidenses e iraquíes, inmigrantes y 'minute-men' o ambulantes y autoridades del D.F., para que sus conflictos disparen el rating y acaben con la competencia.
Los participantes, entre otras gracias, deberán tener hartos traumas psicológicos o trastornos mentales (ni muy-muy para que puedan socializar, ni tan-tan para que no puedan superarlos), y trate de explotarlos al máximo durante la duración del reality.
3. Contenido del reality
No los ponga a crear peleas computarizadas entre animales, inventar robots, diseñar ropa o llevar negocios, eso es para canales como People & Arts o Discovery Channel (como aclaré este manual es para tele abierta), así que póngale a sus participantes las pruebas más absurdas o las más simples para dejar de manifiesto que esa cosa gris que tienen en el cráneo es sólo un cacahuate lleno de polvo.
Juegue, experimente y torture sus frágiles mentes ¿Se acuerdan que los queríamos con traumas y trastornos? Pues válgase de cualquier medio para sacarlos a relucir. Puede recurrir a una sesión de terapia (tipo Naranja Mecánica) donde, con el pretexto de que quieren ayudarlos, le saquen sus trapitos más sucios al sol, dejando al participante como una piltrafa (no nos interesa el bienestar mental del tipo o la tipa, nosotros queremos rating ¿no?); o puede tomar como rehén al osito de felpa de cualquiera de susconejillos de india participantes y verles humillarse por recuperarlo (aparte de ser obvio que no superaron jamás su etapa anal-retentiva).
¿Cree que la cursilería barata es un recurso muy gastado y efectivo sólo para telenovelas o películas hollywoodenses? No es así. Intente cualquier artilugio con el que sus participantes lloren como nenitas (incluyendo a las nenitas). Nunca falla.
Cuando así lo requiera, tenga a la mano un jurado, que tendrá la firme tarea de cagar a los participantes después de que, los televidentes, nos dimos cuenta que la cagaron. Consígase al menos un miembro del jurado que sea el barco y que todo le guste, otro ojete, y otro igual o más ojete que el anterior pero que siempre entre en conflictos con los demás miembros del jurado.
Si su reality contempla disponer de algún talento, tenga siempre a la mano un participante nada agraciado, majadero, grosero y respondón, para interactuar con los espectadores y staff creándoles los siguientes cuestionamientos:
4. La casa
Usted no va a vivir en esa casa, lo harán susconejillos de india participantes, así que no se esmere mucho, sólo tome en cuenta algunas consideraciones pertinentes:
Nota: Este manual es para realities en tele abierta.
1. Nombre y formato del reality show
No se complique mucho en este aspecto, piense que el título y el formato del reality no deben retar al intelecto -sobre todo el propio. Para el nombre, no busque juegos de palabras ni términos domingueros, es más, si puede fusílese el nombre de otro reality. Total, con no-sé-cuantos Big Brothers hechos ¿quién se va a dar cuenta que el suyo no es el original?
Para el formato puede hacer exactamente lo mismo: plagiarlo. Con lo que ahorrará muchas horas/tiempo de trabajo intelectual.
2. Participantes
Realice un mega-casting, cual político mexicano que se la pasa coqueteando constantemente con la demagogia, en todos los confines del país. De ser posible, incluya otros países simpatizantes.
Olvídese del talento (a menos que realice un Código Fama o la Academia), coeficiente intelectual o conocimientos básicos, lo importante es que los participantes estén dispuestos a todo: incluso a hacer el ridículo a nivel nacional o perder su dignidad con tal de aparecer en televisión.
Independientemente de su sistema de selección (parientes, cuates ya pagados o gente común y corriente), trate de abarcar los grupos sociales más representativos de su país. Deberá incluír, por lo menos, un miembro de los siguientes grupos: gorditos, negritos y/o proletarios (los asáticos, nativos y otras razas o tribus urbanas no nos interesan ¿de acuerdo?). Sin embargo, si su reality se trata de un ¿Cuánto quieres perder? o de alguna etnia en específico, deberán ser todos del mismo grupo social.
También debe procurar que entre ellos se lleven bien, sólo cuando el rating resulte satisfactorio. Y en caso extremo -en el que tenga que competir con otro reality en el mismo horario-, incluya sur y norcoreanos, estadounidenses e iraquíes, inmigrantes y 'minute-men' o ambulantes y autoridades del D.F., para que sus conflictos disparen el rating y acaben con la competencia.
Los participantes, entre otras gracias, deberán tener hartos traumas psicológicos o trastornos mentales (ni muy-muy para que puedan socializar, ni tan-tan para que no puedan superarlos), y trate de explotarlos al máximo durante la duración del reality.
3. Contenido del reality
No los ponga a crear peleas computarizadas entre animales, inventar robots, diseñar ropa o llevar negocios, eso es para canales como People & Arts o Discovery Channel (como aclaré este manual es para tele abierta), así que póngale a sus participantes las pruebas más absurdas o las más simples para dejar de manifiesto que esa cosa gris que tienen en el cráneo es sólo un cacahuate lleno de polvo.
Juegue, experimente y torture sus frágiles mentes ¿Se acuerdan que los queríamos con traumas y trastornos? Pues válgase de cualquier medio para sacarlos a relucir. Puede recurrir a una sesión de terapia (tipo Naranja Mecánica) donde, con el pretexto de que quieren ayudarlos, le saquen sus trapitos más sucios al sol, dejando al participante como una piltrafa (no nos interesa el bienestar mental del tipo o la tipa, nosotros queremos rating ¿no?); o puede tomar como rehén al osito de felpa de cualquiera de sus
¿Cree que la cursilería barata es un recurso muy gastado y efectivo sólo para telenovelas o películas hollywoodenses? No es así. Intente cualquier artilugio con el que sus participantes lloren como nenitas (incluyendo a las nenitas). Nunca falla.
Cuando así lo requiera, tenga a la mano un jurado, que tendrá la firme tarea de cagar a los participantes después de que, los televidentes, nos dimos cuenta que la cagaron. Consígase al menos un miembro del jurado que sea el barco y que todo le guste, otro ojete, y otro igual o más ojete que el anterior pero que siempre entre en conflictos con los demás miembros del jurado.
Si su reality contempla disponer de algún talento, tenga siempre a la mano un participante nada agraciado, majadero, grosero y respondón, para interactuar con los espectadores y staff creándoles los siguientes cuestionamientos:
- Espectador: ¿Por qué no sacan a ese(a) pendejo(a)?
- Miembro del jurado: ¿Cómo es posible que estos pendejos(as) mantengan a este(a) pendejo(a) en el concurso?
- Staff: Me siento como pendejo(a) con este(a) pendejo(a) en el show.
- Productor: Pobres pendejos(as), sí, este(a) pendejo(a) es un(a) pendejo(a), pero al menos nos mantiene en el primer lugar del horario dominical.
4. La casa
Usted no va a vivir en esa casa, lo harán sus
- Alberca. Debe tener una si cuenta con participantes que estén buenotes o buenotas, que con la más mínima insinuación se despojen de su ropa, quedándose en diminutas prendas para deleite de damitas, caballeros, quimeras y andróginos.
- Televisión. Que no es para que no se pierdan a López Doriga o la telenovela del horario estelar, será única y exclusivamente para cuando el conductor de la emisión se comunique con ellos o para emplear los juegos psicológicos anteriormente mencionados.
- Un animal. Sea vaca, gallina o cabra (evite los perros y gatos) que conviva con los animales de los participantes. Deje que le pongan nombre, que platiquen con él y ordénele a los susodichos que ordeñen al animal (incluyendo a la gallina).
Con esto usted tendrá un reality show exitoso. Sí, hace falta dinero, la producción, staff, foros y esas pequeñeces, pero usted ya tiene las nociones generales para crear un hermoso y finísimo reality 'shock'.
sábado, 7 de junio de 2008
Y la tele apá?
Hace algunos días, entre el pensar y repensar cómo hacer para explicar el por qué no he 'escribido' en el blog, y los pocos días que le duró el gusto al post que hablaba de dicho tema; estaba en una noche romántica (de esas que hace mucho no tenía) con mi cajita idiota, para reafirmar los años de amasiato. Estaba a punto de declararle mi amor y dependencia incondicionales a la cajita, cuando aparece frente a mí un spot de la "originalísima" serie Amas de Casa Desesperadas que se estrenará el próximo Lunes en TV Azteca. Me enojé tanto, que la dichosa cajita se quedó a dormir en la sala. Minutos después, le puse el cuerno con la que tengo en mi cuarto (de hecho no pasó nada, la tuve apagada pero no le digan a la de la sala para que se encele).
Ya acomodado en mi camita listo para dormir, y pensando en el disgusto de hace algunos instantes, mi mente recordó los tiempos en que la cajita idiota y yo éramos uno mismo, osease, cuando existían programas realmente entretenidos (y cercanos al 60 ó 70 por ciento de originalidad). Y mi mente voló y voló, recordando e implorando por programas como "Cachún, Cachún, Ra Ra", "Nostalgia", "Alegrías de Mediodía", "Tienda y Trastienda", "Chiquilladas", "Las 13 Preguntas del Trece", "El Chavo del 8", "La Caravana", "Cantinflas Show" (antes que Hannah Barbera le partiera la madre), "El Güiri Güiri", etc.; producciones 100% a la mexicana y que eran, efectivamente, harto entretenidos. Porque, siendo honestos, ¿cuándo fue la última vez que vimos un programa de TV Azteca o Televisa que fuera decente? ¿Cuándo fue la última vez que existió un programa, durante los últimos diez años o más, que no sea una copia, de la copia, de la copia, de la copia, de otro programa?
Normalmente, vivo quejándome de que a Hoollywood se le acabaron las ideas para hacer películas (ahí tenemos los refritos de sus películas y series, y los refritos, muy malos, de películas extranjeras, muy buenas), pues TV Azteca y Televisa han demostrado, en los últimos años, que no cantan tan mal las rancheras al momento de hacer televisión -por llamarle de alguna forma. La programación de estas televisoras, dista mucho de lo que era hace algunos eones. Sí, los tiempos cambian, renovarse o morir, hay que ir a la vanguardia y todas esas cosas, pero el contenido de los programas hechos en México por la casa del Ajusco y la del Periférico, hoy en día, son deplorables. ¿Las causas? Tal vez la falta de escritores, falta de ideas frescas y buenas, o tal vez, posiblemente, sea culpa de ese ser oscuro con tintes de leyenda urbana mejor conocido como el rating, que se ha convertido, últimamente, en una religión a la que hay que rendirle culto para lograr el mayor número de seguidores.
Los dos monstruos televisivos, han cambiado en contenidos para alcanzar dicho fin: chismes amarillistas, reality shows, refritos y más refritos (La Niñera, La Fea Más Bella, Aguas con el Muro, Baja Definición -¿se acuerdan de Talk Soup de E! Enterteinment?-, las 30, 000 versiones de telenovelas que se han fusilado, etc.), y programas que, lejos de cualquier ética, se valen de todo método para venderle a la gente el supuesto “al cliente lo que pida”. Lo cierto es que la fórmula es más antigua de lo que nos imaginamos, explotar al máximo una característica que por naturaleza posee el ser humano: el morbo; ésta, parece ser la base de la mayoría de los programas actuales, pues se valen de imágenes y lenguaje bastante explícito para entretener y/o informar, escudándose en el típico “libertad de expresión”, en horarios que se suponen son aptos para todo público –y aún así nos quejamos de que las caricaturas japonesas son violentas.
El público también juega su parte, pues se necesitan dos: uno que haga y el otro que se deje. Nos motiva ver programas donde se gastan bromas de muy mal gusto, saber lo que hacen quién sabe cuantas personas metidas en una casa o los chismes del momento, pero que acapara nuestra atención.
Hace no muchos años (y tampoco en una galaxia muy, muy lejana), el Consejo de la Comunicación lanzó una campaña a favor de la calidad en los medios, en la que se reiteraba al público el derecho a exigir programación y contenidos de calidad -seguramente muy pocos recordamos dicha campaña. Efectivamente, habría que ejercer este derecho a favor de los contenidos para recuperar estas televisoras que alguna vez tuvieron programas decentes y originales.
Para nuestra fortuna, todavía conservamos el poder de decisión, lo que nos permite cambiar el canal, mejor aún, todavía nos quedan algunas opciones (muy pocas, pero opciones al fin), donde podemos disfrutar de noticias, cultura y entretenimiento sin miedo a que aparezcan Niurka, Carmen Salinas, RBD, los 'tomatitos' de la 'Nacademia' o Rosana Nájera tomándonos desprevenidos. "¿Quién dijo que todo está perdido?"
Ya acomodado en mi camita listo para dormir, y pensando en el disgusto de hace algunos instantes, mi mente recordó los tiempos en que la cajita idiota y yo éramos uno mismo, osease, cuando existían programas realmente entretenidos (y cercanos al 60 ó 70 por ciento de originalidad). Y mi mente voló y voló, recordando e implorando por programas como "Cachún, Cachún, Ra Ra", "Nostalgia", "Alegrías de Mediodía", "Tienda y Trastienda", "Chiquilladas", "Las 13 Preguntas del Trece", "El Chavo del 8", "La Caravana", "Cantinflas Show" (antes que Hannah Barbera le partiera la madre), "El Güiri Güiri", etc.; producciones 100% a la mexicana y que eran, efectivamente, harto entretenidos. Porque, siendo honestos, ¿cuándo fue la última vez que vimos un programa de TV Azteca o Televisa que fuera decente? ¿Cuándo fue la última vez que existió un programa, durante los últimos diez años o más, que no sea una copia, de la copia, de la copia, de la copia, de otro programa?
Normalmente, vivo quejándome de que a Hoollywood se le acabaron las ideas para hacer películas (ahí tenemos los refritos de sus películas y series, y los refritos, muy malos, de películas extranjeras, muy buenas), pues TV Azteca y Televisa han demostrado, en los últimos años, que no cantan tan mal las rancheras al momento de hacer televisión -por llamarle de alguna forma. La programación de estas televisoras, dista mucho de lo que era hace algunos eones. Sí, los tiempos cambian, renovarse o morir, hay que ir a la vanguardia y todas esas cosas, pero el contenido de los programas hechos en México por la casa del Ajusco y la del Periférico, hoy en día, son deplorables. ¿Las causas? Tal vez la falta de escritores, falta de ideas frescas y buenas, o tal vez, posiblemente, sea culpa de ese ser oscuro con tintes de leyenda urbana mejor conocido como el rating, que se ha convertido, últimamente, en una religión a la que hay que rendirle culto para lograr el mayor número de seguidores.
Los dos monstruos televisivos, han cambiado en contenidos para alcanzar dicho fin: chismes amarillistas, reality shows, refritos y más refritos (La Niñera, La Fea Más Bella, Aguas con el Muro, Baja Definición -¿se acuerdan de Talk Soup de E! Enterteinment?-, las 30, 000 versiones de telenovelas que se han fusilado, etc.), y programas que, lejos de cualquier ética, se valen de todo método para venderle a la gente el supuesto “al cliente lo que pida”. Lo cierto es que la fórmula es más antigua de lo que nos imaginamos, explotar al máximo una característica que por naturaleza posee el ser humano: el morbo; ésta, parece ser la base de la mayoría de los programas actuales, pues se valen de imágenes y lenguaje bastante explícito para entretener y/o informar, escudándose en el típico “libertad de expresión”, en horarios que se suponen son aptos para todo público –y aún así nos quejamos de que las caricaturas japonesas son violentas.
El público también juega su parte, pues se necesitan dos: uno que haga y el otro que se deje. Nos motiva ver programas donde se gastan bromas de muy mal gusto, saber lo que hacen quién sabe cuantas personas metidas en una casa o los chismes del momento, pero que acapara nuestra atención.
Hace no muchos años (y tampoco en una galaxia muy, muy lejana), el Consejo de la Comunicación lanzó una campaña a favor de la calidad en los medios, en la que se reiteraba al público el derecho a exigir programación y contenidos de calidad -seguramente muy pocos recordamos dicha campaña. Efectivamente, habría que ejercer este derecho a favor de los contenidos para recuperar estas televisoras que alguna vez tuvieron programas decentes y originales.
Para nuestra fortuna, todavía conservamos el poder de decisión, lo que nos permite cambiar el canal, mejor aún, todavía nos quedan algunas opciones (muy pocas, pero opciones al fin), donde podemos disfrutar de noticias, cultura y entretenimiento sin miedo a que aparezcan Niurka, Carmen Salinas, RBD, los 'tomatitos' de la 'Nacademia' o Rosana Nájera tomándonos desprevenidos. "¿Quién dijo que todo está perdido?"
domingo, 20 de abril de 2008
La otra televisión
Un fin de semana cualquiera es una buena oportunidad para distraernos del estrés de la rutina diaria, el aplastarnos frente a la televisión, posiblemente, es la actividad más recurrente. Sólo que, este fin en particular, la "cajita" estuvo más idiota que de costumbre.
En el programa de "Frente a Frente", se habló de combatir la impunidad (refiriéndose al acoso que sufren los periodistas). Al comenzar el programa, ponen su ya típica nota introductoria al tema que será debatido durante la emisión. Se habla específicamente del 2006, cuando Lolita de la Vega recibió varios ataques vía e-mail, entre ellos una amenaza de muerte de la que se hablará durante el resto de la emisión, por su postura política de las pasadas elecciones federales -parcial y propagandista en demasía para mi gusto, debo decir-; la edición, así como el tinte de la nota, fue de lo más amarillista posible, pues hace referencias a AMLO paralelamente a lo concerniente de su amenaza, al grado que pareciera que quiere vincular a este tipo con el PRD o López Obrador (en pocas palabras, ¿nos quiere decir que la amenaza vino por parte de la gente del "Peje" directamente o qué?). Obviamente, las referencias continuaron -tirando la piedra y escondiendo la mano- en más de una ocasión y, sin decir nombres o partidos, lo relaciona con el proceso electoral.
Llama a su caso "el triunfo de la justicia sobre la impunidad", pero se muestra molesta por la sentencia del juez hacia Demetrio Pineda Ibarra, su agresor, pues sus abogados consideraron que el acusado cumpliría una pena muy corta y que la resolución fue tomando en cuenta que su victimario no tenía antecedentes penales.
Yo condeno cualquier tipo de agresiones, y no solo en contra de periodistas, hacia cualquier ciudadano. El que todos sepamos qué color tiene pintado la señora, políticamente hablando, o su parcializado ejercicio como comunicóloga no justifica el que un desgraciado la amenace de muerte, ni mucho menos que se atente en contra de su persona. Lo que no se vale es que se jacte de este triunfo y que hable de su sufrimiento cuando todos sabemos lo ocurrido a Lydia Cacho (de la cual en ningún momento se acordó ni por accidente). Claro Lolita, cuando se trata de un periodista en contra de un particular es muy fácil salir triunfante, no así cuando tenemos a un gobernador del otro lado; hay una diferencia muy grande entre una amenaza y un secuestro -sin querer minimizar a ninguno de los dos. Ahí sí se olvidan los desafueros, las evidencias contundentes y prevalece únicamente la impunidad. Insisto, no apruebo agresiones de ninguna índole, es la falsa imagen de la mártir que nos quiere vender la que repruebo.
Hablando de impunidad e ilegalidades, ahí tenemos desde el viernes pasado a "¿Quiénes clausuraron los congresos?", donde comparan a López Obrador con Hitler, Musolini, Pinochet y Victoriano Huerta en una clara violación a la Ley de Medios (aparte de la agresión directa en contra de un partido). Ustedes dirán, ¿y qué el "Peje" no hizo exactamente lo mismo en pasados días con la convocatoria del mitin por la no privatización de PEMEX?... NO, pues el FAP, al ser tres partidos políticos reconocidos y con representación en el Congreso, puede hacer uso de los tiempos que dicha ley le otorga mientras que Mejor Sociedad, Mejor Gobierno A.C. (que preside Guillermo Velasco Arzac, bastante relacionado con la derecha), al ser un particular, está impedido para contratar tiempos, y peor aún, para difamar, atacar y descalificar -ups!, creo que no contaban con estos pequeñísimos detalles a la hora de aceptar la reforma ¿no?. Entonces, se trata de una clara violación a la ley. De estos 'spots', el PAN, ni tardo ni perezoso, no dudó más de dos segundos para aplicar la Poncio Pilatinha para deslindarse de toda culpa (aunque es curioso que tales promos sigan la misma línea del 2006 donde se comparaba a AMLO con Hugo Chávez).
Por cierto, mi curiosidad me llevó a darme un paseo al sitio web de Mejor suciedad, mejor gobierno, y me pareció de lo más deplorable, amarillista y ultraderechista -sin contar la sarta de descalificaciones en contra del "Peje" y el PRD. Hay una encuesta, al más puro estilo de ¿le gustan las películas de charros cantores o de charros que montan caballo?, para que al final digan que a todos los encuestados les gustan las películas de charros; donde preguntan acerca del efecto de tan bochornoso 'spot'. Las opciones son: 1. Fortalece al Poder Legislativo, 2. Mejora la Democracia, 3. Da voz pública a los Ciudadanos. Creo que les faltó una cuarta opción que, devolviéndoles sus argumentos que usan de forma barata contra el PRD, sería: "su estrategia es polarizar al país, dividir al pueblo, ahondar resentimientos y desconfianzas".
Me doy cuenta, con este tipo de manifestaciones espontáneas de estupidez, que si es cierto aquello del "cuarto poder", pero recuerden que el poder conlleva una gran responsabilidad y que, como suele pasar en este México Kafkiano, es muy fácil sucumbir ante la tentación de hacer uso arbitrario y el abuso de éste.
En el programa de "Frente a Frente", se habló de combatir la impunidad (refiriéndose al acoso que sufren los periodistas). Al comenzar el programa, ponen su ya típica nota introductoria al tema que será debatido durante la emisión. Se habla específicamente del 2006, cuando Lolita de la Vega recibió varios ataques vía e-mail, entre ellos una amenaza de muerte de la que se hablará durante el resto de la emisión, por su postura política de las pasadas elecciones federales -parcial y propagandista en demasía para mi gusto, debo decir-; la edición, así como el tinte de la nota, fue de lo más amarillista posible, pues hace referencias a AMLO paralelamente a lo concerniente de su amenaza, al grado que pareciera que quiere vincular a este tipo con el PRD o López Obrador (en pocas palabras, ¿nos quiere decir que la amenaza vino por parte de la gente del "Peje" directamente o qué?). Obviamente, las referencias continuaron -tirando la piedra y escondiendo la mano- en más de una ocasión y, sin decir nombres o partidos, lo relaciona con el proceso electoral.
Llama a su caso "el triunfo de la justicia sobre la impunidad", pero se muestra molesta por la sentencia del juez hacia Demetrio Pineda Ibarra, su agresor, pues sus abogados consideraron que el acusado cumpliría una pena muy corta y que la resolución fue tomando en cuenta que su victimario no tenía antecedentes penales.
Yo condeno cualquier tipo de agresiones, y no solo en contra de periodistas, hacia cualquier ciudadano. El que todos sepamos qué color tiene pintado la señora, políticamente hablando, o su parcializado ejercicio como comunicóloga no justifica el que un desgraciado la amenace de muerte, ni mucho menos que se atente en contra de su persona. Lo que no se vale es que se jacte de este triunfo y que hable de su sufrimiento cuando todos sabemos lo ocurrido a Lydia Cacho (de la cual en ningún momento se acordó ni por accidente). Claro Lolita, cuando se trata de un periodista en contra de un particular es muy fácil salir triunfante, no así cuando tenemos a un gobernador del otro lado; hay una diferencia muy grande entre una amenaza y un secuestro -sin querer minimizar a ninguno de los dos. Ahí sí se olvidan los desafueros, las evidencias contundentes y prevalece únicamente la impunidad. Insisto, no apruebo agresiones de ninguna índole, es la falsa imagen de la mártir que nos quiere vender la que repruebo.
Por cierto, mi curiosidad me llevó a darme un paseo al sitio web de Mejor suciedad, mejor gobierno, y me pareció de lo más deplorable, amarillista y ultraderechista -sin contar la sarta de descalificaciones en contra del "Peje" y el PRD. Hay una encuesta, al más puro estilo de ¿le gustan las películas de charros cantores o de charros que montan caballo?, para que al final digan que a todos los encuestados les gustan las películas de charros; donde preguntan acerca del efecto de tan bochornoso 'spot'. Las opciones son: 1. Fortalece al Poder Legislativo, 2. Mejora la Democracia, 3. Da voz pública a los Ciudadanos. Creo que les faltó una cuarta opción que, devolviéndoles sus argumentos que usan de forma barata contra el PRD, sería: "su estrategia es polarizar al país, dividir al pueblo, ahondar resentimientos y desconfianzas".
Me doy cuenta, con este tipo de manifestaciones espontáneas de estupidez, que si es cierto aquello del "cuarto poder", pero recuerden que el poder conlleva una gran responsabilidad y que, como suele pasar en este México Kafkiano, es muy fácil sucumbir ante la tentación de hacer uso arbitrario y el abuso de éste.
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