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jueves, 8 de julio de 2010

Excelente artículo de Lorenzo Mayer

AGENDA CIUDADANA
AMLO, diagnóstico y proyecto
Lorenzo Meyer 10 Jun. 10

El carácter oligárquico de México, el predominio de los intereses de los muy pocos, no es nuevo, pero se está acentuando Rotunda El último libro de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) no pretende descubrir algo que se ignorara, sólo busca una vez más apuntar hacia una verdad rotunda y sus consecuencias. La verdad que muchos pretenden no ver es que, por lo que se refiere a su carácter oligárquico, México está de regreso al sitio donde se encontraba hace justamente un siglo, cuando vivía
ya al filo del agua. De retorno pero en condiciones diferentes. En 1910 Porfirio Díaz podía poner límites a un hacendado o a un minero. Hoy es difícil imaginar que "Los Pinos" hiciera algo equivalente con una cadena de televisión o con una empresa telefónica. México es de nuevo una sociedad donde el peso de su oligarquía es determinante en el proceso político.
En la toma de las grandes decisiones de carácter económico, el nuestro no es un país de más de 100 millones de personas sino de apenas un puñado. El análisis de la naturaleza y los efectos políticos del México de los pocos -de "Los que mandan", para usar el término acuñado por el sociólogo argentino José Luis de Imaz en
1964- es el corazón del nuevo libro de AMLO: La mafia que se adueñó de México... y el 2012 (Grijalbo, 2010). Quizá se pueda objetar el caracterizar como mafia a los que más influyen sobre el destino material de México, pero finalmente no es posible entender el proceso actual de nuestro país sin tomar en cuenta el carácter profundamente excluyente de un sistema cuya supuesta transformación de autoritario en democrático no ha significado gran cosa en el ejercicio real y en los efectos del poder. A partir de la discusión del concepto de mafia se puede abordar la sustancia de este libro no académico sino intensamente político y polémico. Mafia, como se sabe, es el nombre de una sociedad criminal secreta originaria de Sicilia pero que, por extensión, suele aplicarse a otras asociaciones secretas de criminales o, incluso, de terroristas. Ahora bien, el pequeño grupo de los poderosos de México, como lo demuestra el propio AMLO, no es secreto ni observa el orden jerárquico ni la disciplina propia del crimen organizado. En esta obra y en la realidad, los oligarcas aparecen con nombre y apellido, con sus áreas de actividad y hasta su modus operandi individual. La membresía en el grupo va desde Carlos Slim hasta Emilio Azcárraga, pasando por Roberto Hernández, Roberto Bailleres, Germán Larrea y una docena más de grandes empresarios. Algunos de ellos, como los del Consejo Coordinador Empresarial, efectivamente han concertado sus acciones de presión y cabildeo pero otros lo hacen por sí y ante sí, en solitario, como Slim o Salinas
Pliego. Y aunque ciertas actividades de estos personajes son ilegítimas por ser dañinas para el interés general -sus prácticas monopólicas o sus argucias para pagar pocos impuestos, por ejemplo-, generalmente pueden pasar por legales. Una alternativa más adecuada al concepto de mafia y al tipo de conducta de "los que
mandan" en México puede ser la de élite del poder, término acuñado por el sociólogo
norteamericano C. Wright Mills (1916-1962) al examinar el enorme poder acumulado hasta entonces por el pequeño grupo que dominaba la política, la economía y la cultura norteamericanas. En The power elite (1956), Mills sostuvo que si en Estados Unidos se pudiera separar de las estructuras institucionales donde operan a los 100 personajes políticamente más poderosos, a los 100 más ricos y a los 100 más famosos, éstos perderían su importancia pues su poder no estaba en ellos como individuos sino en la posición que ocupaban en la estructura institucional, en la red del poder. Ésa es también la tesis central de AMLO y punto de partida de su proyecto político, pero con una variante muy importante: aquí, como se verá, sí hay individuos muy poderosos y que no tienen cargo institucional. A partir de la gran crisis de 1982 -cuando se vino abajo el modelo económico basado en el mercado interno y en la centralidad del Estado-, el gobierno ha quedado cada vez más al servicio de los intereses particulares de un puñado de dirigentes de grandes empresas y
conglomerados y de su idea de México, un México donde la desigualdad extrema es
considerada como natural e inevitable y frente a la cual sólo queda saber administrarla para evitar que lleve a la inestabilidad. Conviene abordar ahora la peculiaridad de la élite del poder mexicana y en la que AMLO
ahonda. Si Mills no dio mayor importancia a las individualidades del grupo, fue porque en la sociedad que estudiaba -la norteamericana- las instituciones aparecían sólidas. En contraste, en México hoy ese entramado institucional es notoriamente débil lo que realza el papel del individuo. Esa debilidad ha permitido que ciertos personajes audaces y con conexiones adecuadas puedan desempeñar un papel crucial. Eso fue lo que sucedió con Plutarco Elías Calles hace 80 años cuando México era aún país de caudillos y eso sucede de nuevo con el ex presidente Carlos Salinas de Gortari. Salinas ha capitalizado las debilidades y corrupciones del actual sistema político mexicano.
Cuando fue Presidente al final del siglo pasado, el de Agualeguas usó la crisis mexicana y el proceso mundial de privatizaciones, para tejer una telaraña de complicidades políticas e intereses económicos con el objetivo de sentar las bases de un poder transexenal. Sin embargo, su sucesor, Ernesto Zedillo, se propuso acabar con ese proyecto y casi lo logró,pero la posterior combinación de ineptitud, debilidad política y corrupción que caracterizó al sexenio de Vicente Fox, dio por resultado, entre otras cosas, una inesperada segunda
oportunidad para la ambición salinista. Tras el 2000, Salinas se ofreció como mediador y
coordinador entre los grupos e intereses del viejo y el nuevo régimen. La oferta le fue aceptada tanto por Fox y Felipe Calderón como por la oligarquía, el PAN y un PRI que, debiendo ser historia, también supo aprovechar los errores de sus adversarios para resurgir de sus cenizas, y por los nuevos señores feudales de la política mexicana: los gobernadores priistas. Con la coordinación de los intereses y la acción sustantiva de la élite del poder, el resto de los poderes, desde el Legislativo y el Judicial hasta los organismos autónomos, las
iglesias y los sindicatos se plegaron al arreglo. El resultado es una democracia casi sin contenido. 2012 El título del libro de AMLO contiene una fecha: 2012. Es en torno a ese año que ya actúan tanto la élite del poder como el resto de las fuerzas políticamente organizadas, incluidos el propio AMLO y su movimiento social. El año de la elección presidencial mexicana no tiene 365 días sino muchos más, por eso el largo y complicado 2012 ya llegó. Los grandes problemas nacionales siempre están presentes, pero desde hace por lo menos un siglo, es el calendario electoral el que, a querer que no, obliga a la sociedad a reflexionar sobre qué proyectos de país se nos ofrecen y a decidir por cuál debemos optar. Hoy el conjunto ciudadano no pareciera tener el ánimo para hacer de la política asunto prioritario. Según las encuestas, a la mayoría de los mexicanos -para ser exactos, en 2008, el
65%- los asuntos políticos les interesan poco o nada y apenas a un 9% le pareció la política de gran interés ("Encuesta Nacional sobre Cultura Política 2008", www.encup.gob.mx). Y es que, después de todo, el 83% de ellos considera que simplemente, "el país es gobernado por los intereses de unos cuantos" (Reforma, 20 de mayo, 2008). Y sin embargo... Aparentemente México, como proyecto nacional, es hoy una zona de desastre, pero justamente por eso, ésta debería ser la hora de la oposición real. Pero el mayor partido de la izquierda está deshecho y las encuestas auguran el retorno del PRI como resultado del desánimo generalizado. Como lo hicieran los historiadores romanos en las épocas de decadencia AMLO apela hoy a las virtudes del pasado -en nuestro caso al espíritu de Juárez y de Cárdenas-, llama a renovar la insurrección electoral y a que en el 2012 la izquierda recupere un poder ilegítimamente detentado desde el 2006 por una derecha oligárquica. Los obstáculos que enfrenta el proyecto de AMLO son sencillamente formidables: el duopolio
televisivo que ha logrado capturar la imaginación de una buena parte de los mexicanos, Carlos Salinas, el PRI reciclado y la oligarquía. AMLO propone enfrentar tamaña alianza con un proyecto de justicia sustantiva y una organización de base desde los 2,456 municipios del país donde él considera que personalmente ya plantó la idea de un proyecto alternativo. Hoy, tamaña empresa podría parecer casi imposible... pero el país no nos perdonaría el no haberlo intentado.

domingo, 20 de abril de 2008

AMLO visto desde la perspectiva de Jorge Zepeda

Lúcida la participación de Zepeda Patterson en el Universal...

¿Qué hacemos con López Obrador?

Ciertamente no es Hitler o Mussolini, pero es sorprendente la capacidad que tiene López Obrador para provocar ronchas a muchos ciudadanos, particularmente entre los sectores conservadores. Una y otra vez reaccionan de tal manera que terminan por vigorizar la figura pública de El Peje.

El spot de televisión transmitido en horario triple A en que se le compara a Victoriano Huerta, Pinochet y similar calaña por haber ordenado tomar el salón de sesiones de la Cámara, es tan desproporcionado y abusivo que ha resultado contraproducente. Para El Peje ha sido oro molido, pues confirma la noción de que existe una suerte de conspiración de odio en su contra. De verdugo del Congreso ha pasado a ser víctima de la derecha todopoderosa.

No coincido con varias decisiones de López Obrador y me parece que su estilo de liderazgo deja mucho que desear. Pero estoy convencido de que AMLO y las causas que representa son absolutamente indispensables para la salud de la República. Cada vez que el tabasqueño habla en contra de las instituciones y convoca a la movilización, una legión de analistas y comentaristas se queja de su irresponsabilidad y primitivismo político. Como si se tratase de una anomalía trasnochada en una sociedad democrática. “Hay problemas pero estos deben resolverse mediante el diálogo”, se dice; “los bloqueos y tomas de instituciones no caben en una sociedad con Estado de Derecho”, se afirma, con la convicción que sólo podría tener un alemán o un sueco.

El problema es que no vivimos en un Estado de Derecho, ni los problemas se resuelven con el diálogo, salvo que usted pertenezca al 20 por ciento de la población de mayores ingresos. Todos los días miles de mexicanos humildes son víctimas de tribunales y autoridades que operan a favor del poderoso o del que ofrece más. Háblenle del Estado de Derecho a Lydia Cacho, a las víctimas de Ulises Ruiz en Oaxaca, a los campesinos que suplican a un funcionario que ya vendió su caso. Más que un Estado de Derecho lo que padecemos es “el derecho al Estado” del que gozan algunos sectores privilegiados. ¿Cómo podemos hablar de “someterse al imperio de la ley” cuando los que se enriquecieron con el Fobaproa, el mayor robo en la historia de la Nación, lo hicieron legalmente?
La reforma energética ofrece el mejor ejemplo. Si López Obrador y sus contingentes no hubieran irrumpido con sus sudores y malas maneras (cito a un crítico) la reforma habría sido acordada entre futuros beneficiarios, funcionarios federales y legisladores priistas. Fueron los gritos y sombrerazos, las denuncias fundadas e infundadas de El Peje, lo que obligó a definir esta reforma en un espacio verdaderamente público.

No se si al final de todo esto tendremos una buena reforma, pero estoy convencido de que será mejor de la que podría haberse firmado tras bambalinas. En todo caso habrá de ser más representativa del sentimiento de la comunidad en su conjunto y mucho menos cupular de la que tenían cocinada. ¿Qué no trata de eso la democracia ? Desde luego, los métodos de AMLO no son democráticos, pero son comprensibles si consideramos que los acuerdos “democráticos” son los que tienen que pasar y ser resueltos por Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa a partir de los intereses muy poco democráticos que ellos representan.

Insisto en que los mexicanos tenemos todo el derecho de desconfiar de la apertura al capital privado, habida cuenta de la cantidad de abusos que han generado privatizaciones y concesiones en el pasado. Eso no significa que debamos satanizarlas per se. Podrían ser la única solución para el quebranto energético que se avecina. Pero el Estado mexicano hasta ahora ha sido incapaz de impedir los excesos y abusos de los grupos privilegiados cada vez que ha abierto al mercado ámbitos de la esfera pública. No es posible encarar la apertura de Pemex sin antes agotar la discusión de las maneras en que habremos de asegurarnos de que no se multipliquen los Carlos Slim o Roberto Hernández, o peor aún, los Bribiescas. Que tome 50 días o 100 ventilar estos asuntos es irrelevante si consideramos lo mucho que está en juego.

Es desagradable ver a los perredistas convertir la tribuna máxima en un tianguis. Pero, bien mirado, es un costo menor si ello obligó a examinar con atención el futuro del petróleo, nada más y nada menos que el mayor patrimonio de este país.

Hay un linchamiento mediático de López Obrador que muchos están “comprando”. Algunos se preguntan qué hacer con esta piedra en el zapato que constituye su movimiento. Yo diría que pese a su retórica y su populismo, López Obrador es imprescindible. No empareja el marcador pero impide la goliza. Lo peor que podemos hacer es pretender que la inconformidad social no existe. ¿Nos parecen de mal gusto sus expresiones? ¿Y de que gusto son las inequidades e injusticias que padece la mitad más pobre del país? ¿Qué creíamos, que iban a votar cada seis años y sentarse a esperar a que llegue un empleo, un abogado honesto o un programa de gobierno?

López Obrador no representa a los verdaderos pobres del país, se dice con frecuencia. Quizá. Pero canaliza la irritación que entre muchos mexicanos genera esa pobreza. Su desconfianza hacia la apertura al capital privado es la desconfianza de muchos. Antes de lincharlo y repudiar sus métodos habría que escuchar lo que nos está tratando de decir esa república olvidada que intenta hacerse presente. (www.jorgezepeda.net)


La verdad es que a pesar de todo lo que puede decir en contra de AMLO, es la única oposición que tenemos, y con todo y sus locuras y necedades, sirve perfectamente de contrapeso a una derecha voraz y atrasada...

La otra televisión

Un fin de semana cualquiera es una buena oportunidad para distraernos del estrés de la rutina diaria, el aplastarnos frente a la televisión, posiblemente, es la actividad más recurrente. Sólo que, este fin en particular, la "cajita" estuvo más idiota que de costumbre.

En el programa de "Frente a Frente", se habló de combatir la impunidad (refiriéndose al acoso que sufren los periodistas). Al comenzar el programa, ponen su ya típica nota introductoria al tema que será debatido durante la emisión. Se habla específicamente del 2006, cuando Lolita de la Vega recibió varios ataques vía e-mail, entre ellos una amenaza de muerte de la que se hablará durante el resto de la emisión, por su postura política de las pasadas elecciones federales -parcial y propagandista en demasía para mi gusto, debo decir-; la edición, así como el tinte de la nota, fue de lo más amarillista posible, pues hace referencias a AMLO paralelamente a lo concerniente de su amenaza, al grado que pareciera que quiere vincular a este tipo con el PRD o López Obrador (en pocas palabras, ¿nos quiere decir que la amenaza vino por parte de la gente del "Peje" directamente o qué?). Obviamente, las referencias continuaron -tirando la piedra y escondiendo la mano- en más de una ocasión y, sin decir nombres o partidos, lo relaciona con el proceso electoral.
Llama a su caso "el triunfo de la justicia sobre la impunidad", pero se muestra molesta por la sentencia del juez hacia Demetrio Pineda Ibarra, su agresor, pues sus abogados consideraron que el acusado cumpliría una pena muy corta y que la resolución fue tomando en cuenta que su victimario no tenía antecedentes penales.
Yo condeno cualquier tipo de agresiones, y no solo en contra de periodistas, hacia cualquier ciudadano. El que todos sepamos qué color tiene pintado la señora, políticamente hablando, o su parcializado ejercicio como comunicóloga no justifica el que un desgraciado la amenace de muerte, ni mucho menos que se atente en contra de su persona. Lo que no se vale es que se jacte de este triunfo y que hable de su sufrimiento cuando todos sabemos lo ocurrido a Lydia Cacho (de la cual en ningún momento se acordó ni por accidente). Claro Lolita, cuando se trata de un periodista en contra de un particular es muy fácil salir triunfante, no así cuando tenemos a un gobernador del otro lado; hay una diferencia muy grande entre una amenaza y un secuestro -sin querer minimizar a ninguno de los dos. Ahí sí se olvidan los desafueros, las evidencias contundentes y prevalece únicamente la impunidad. Insisto, no apruebo agresiones de ninguna índole, es la falsa imagen de la mártir que nos quiere vender la que repruebo.


Hablando de impunidad e ilegalidades, ahí tenemos desde el viernes pasado a "¿Quiénes clausuraron los congresos?", donde comparan a López Obrador con Hitler, Musolini, Pinochet y Victoriano Huerta en una clara violación a la Ley de Medios (aparte de la agresión directa en contra de un partido). Ustedes dirán, ¿y qué el "Peje" no hizo exactamente lo mismo en pasados días con la convocatoria del mitin por la no privatización de PEMEX?... NO, pues el FAP, al ser tres partidos políticos reconocidos y con representación en el Congreso, puede hacer uso de los tiempos que dicha ley le otorga mientras que Mejor Sociedad, Mejor Gobierno A.C. (que preside Guillermo Velasco Arzac, bastante relacionado con la derecha), al ser un particular, está impedido para contratar tiempos, y peor aún, para difamar, atacar y descalificar -ups!, creo que no contaban con estos pequeñísimos detalles a la hora de aceptar la reforma ¿no?. Entonces, se trata de una clara violación a la ley. De estos 'spots', el PAN, ni tardo ni perezoso, no dudó más de dos segundos para aplicar la Poncio Pilatinha para deslindarse de toda culpa (aunque es curioso que tales promos sigan la misma línea del 2006 donde se comparaba a AMLO con Hugo Chávez).
Por cierto, mi curiosidad me llevó a darme un paseo al sitio web de Mejor suciedad, mejor gobierno, y me pareció de lo más deplorable, amarillista y ultraderechista -sin contar la sarta de descalificaciones en contra del "Peje" y el PRD. Hay una encuesta, al más puro estilo de ¿le gustan las películas de charros cantores o de charros que montan caballo?, para que al final digan que a todos los encuestados les gustan las películas de charros; donde preguntan acerca del efecto de tan bochornoso 'spot'. Las opciones son: 1. Fortalece al Poder Legislativo, 2. Mejora la Democracia, 3. Da voz pública a los Ciudadanos. Creo que les faltó una cuarta opción que, devolviéndoles sus argumentos que usan de forma barata contra el PRD, sería: "su estrategia es polarizar al país, dividir al pueblo, ahondar resentimientos y desconfianzas".

Me doy cuenta, con este tipo de manifestaciones espontáneas de estupidez, que si es cierto aquello del "cuarto poder", pero recuerden que el poder conlleva una gran responsabilidad y que, como suele pasar en este México Kafkiano, es muy fácil sucumbir ante la tentación de hacer uso arbitrario y el abuso de éste.

sábado, 12 de abril de 2008

Si me preguntan...

si estoy de acuerdo con lo que está pasando con la toma de la tribuna por parte de la gente de AMLO, mi respuesta es si, no porque crea que van a evitar la aprobación de la propuesta, esa ya está pactada, no, deseo que los ánimos se exacerben, que se rompa el sistema político de una vez, ya que lo tenemos no sirve, ni izquiedas, ni mucho menos derechas y el pri, bueno últimamente cuando ha servido.. y quien diga que hay que preservar las instituciones, que se compre una paletita y que disfrute su mundo imaginario....

miércoles, 2 de abril de 2008

Acerca de la entrevista de Loret de Mola a AMLO

No he podido conseguir el video de dicha entrevista (y quizá no se pueda encontrar porque televisa no deja que sus contenidos anden por youtube), para quien no la vió la entrevista estuvo más que incisiva por no decir chingativa, y eso me alegra, está bien que le critiquen a AMLO todo lo que sea, es político y así tratan a los políticos en primer mundo los medios PERO nunca lo he visto hacer eso con otro político sobre todo del PAN, es evidente que AMLO tiene que aguantar eso y más ya que es el político favorito para ser odiado por los panistas, los clasemedieros y sobre todo los que creen que saben algo de política... Dudo mucho que este tipo de entrevistas se repitieran con el borracho usupador o alguno del gobierno espurio...

Update: Ya encontré una video de esa entrevista.. pa' quien lo quiera ver: Entrevista

sábado, 29 de marzo de 2008

El PRD y sus cuitas


Pos me encuentro que el PRD no se ha podido poner de acuerdo en quien va a hacer su dirigente, y pues las televisoras y la sarta de articulistas pro-gobiernistas se están dando vuelo magnificando aún más este circo grotesco que esta siendo esta elección, -claro que es un asco pero lo están usando perfectamente como cortina para tapar las chapucerias de Mouriño y compañia-. ¿Que quedará de esto?, bien a bien es difícil saberlo pero una cosa es un hecho el PRD dejará de ser lo que ha sido, y eso es entendible.

En el PRD hay dos posturas (que no 2 tribus... esas son casi una por militante) la de los moderados negociadores y la de los "radicales", yo personalmente creo que la primera opción NO es la adecuada para este país, se necesita un cambio y con los chuchos pactando con el gobierno usurpador solo se consolida este sistema ineficaz, por otro lado el movimiento de AMLO, saliendo a las calles puede ser más útil al país, porque se presionaría a un cambio a las instituciones políticas que tenemos las cuales ya no sirven -si yo si soy de la postura de al diablo con SUS instituciones-, eso si, esta opción difícilmente garantiza que será gobierno -sobre todo por la pusilánime clase media que aunque jodida prefiere su jodidez a un cambio- ya acoto digan lo que digan, AMLO es el líder más IMPORTANTE que hay en México, es loco es necio y a veces sus ideas no son las más adecuadas pero es el único que está agrupando en contra del sistema político el cual YA NO NOS sirve a la sociedad, a nadie.

¿Que va a pasar en el PRD?, no lo se pero lo mejor es que una opción se quedé con el y la otra se vaya, ya no pueden coexistir moderados con radicales, la otra corriente debe busque otro registro, un solo partido ya no sirve para la izquierda, -para regocijo de la derecha- quizá en otro lugar pero en México donde hay desigualdad creciente, no podemos pensar en la construcción mediante acuerdos cupulares dentro de partidos que no representan más que burocracias corruptas sedientas de poder y dinero, por eso se debe presionar desde fuera de este podrido sistema político- cosa que instancias diferentes a la izquierda hacen y muy bien sino habría que preguntarse por la Ley Televisa o el fallo de la Suprema Corte en el caso de Lidia Cacho- salir a la calle, presionar, si muchos dirán lo mejor es seguir con las instituciones... News Flash... las instituciones NO sirven (al menos no como se debería), eso si nunca usar la violencia, pero si tratar desde fuera cambiar esto, porque si no lo hacemos... evitar por ejemplo la privatización de PEMEX -sino fuera eso no estarían chingue y chingue con su “coco wash goebbeliano” Manú Dornbierer dixit- luchar por el no desmantelamiento de la seguridad social y muchos muchos rubros que hay que hacer por defender este país de un sistema político económico que después de 20 años NO ha servido, reitero por métodos pacíficos porque sino alguien si querrá hacerlo con violencia y entonces ya será demasiado tarde...

miércoles, 4 de julio de 2007

Después de un año

Paso el 2 de julio y aunque estoy convencido de que hubo fraude, y estoy más que seguro que con felipillo de presidente no vamos para mucho, creo que es momento en AMLO debe replantear la lucha, y es claro que hay una franja de la sociedad mexicana que le tiene miedo al cambio, por miedosa, por conservadora, etc.. que se ha tragado todo el cuento del peligro y demás tonterias, por lo que creo que para poder tener un poco de esa base... creo que AMLO y la FAP debe negociar... no las "reformas estructurales" ni ninguna fregadera de esas, sino una ley electoral profunda para evitar todas las porquerías que le hicieron a AMLO en el 2006 y también ir por una reforma del estado con todo, para que ocurra:
  • Se garantice equidad en las contiendas electorales: Se requiere evitar el despilfarro, menor gasto en los medios para las campañas, si es posible evitar el uso de la televisión, evitar a toda costa intromisión alguna de extranjeros y entidades NO electorales (CCE por ejemplo), si es posible prohibir las aportaciones privadas y bajar la públicas, y sobre todo bajar el tiempo de campañas...
  • Se garantice legitimidad y gobernabilidad, esto es, promover segunda vuelta, reelección de diputados y senadores, si es posible quitar los plurinominales y aumentar el porcentaje de votación para que mantener registro, además se debería pensar en un régimen semiparlamentario para poder así tener gobiernos de coalición.
Todo esto creo que se debe hacer, primero mandando a la fregada a todos y cada uno de los actuales consejeros del IFE, porque no sirven para un carajo.

Solo así podemos garantizar gobiernos verdaderamente legítimos y con fuerza para gobernar, y así quizá sea más sencillo hacer reformas estructurales.

Solo eso y nada mas que eso se debe negociar... lo demás es una perdida de tiempo.