lunes, 15 de junio de 2009

Excelente articulo de Marta Lamas

¿Votar? Yo, sí

MARTA LAMAS

Dos fantasmas recorren las elecciones: el abstencionismo y la anulación del voto. Un detonador de estas opciones es el desprecio por la ciudadanía que suele caracterizar a quienes ejercen el poder. El desinterés por votar expresa: “¿Para qué votar, si nada va a cambiar, si no conozco a los candidatos, si no toman en cuenta mis necesidades y deseos?”. La anulación como protesta por la conducta de los partidos pretende transmitirles la indignación y el hartazgo ciudadanos ante sus transas, su desinterés y, finalmente, su ineficacia.
Un destello de debate público empieza a circular en los medios. La semana pasada, en una entrevista en estas páginas, José Woldenberg explicó por qué abstenerse o anular el voto no es el mejor camino para cambiar muchas de las prácticas partidistas que la ciudadanía repudia (Proceso 1700, del 31 de mayo). En entrevista con Carmen Aristegui, Rosalbina Garavito explicó sus razones para anular el voto mientras Octavio Rodríguez Araujo discrepaba. En la prensa, varios editorialistas han manifestado sus posturas y escriben “por qué no voy a votar” o “por qué sí voy a votar”. Y en la web ya hay blogs que llaman a anular el voto, y otros a votar por determinado partido.
Algunas amistades me insisten en que votar no es obligatorio, y recuerdo que hace unos meses, Carlos Peña, el rector de la Universidad Diego Portal en Chile, reflexionó sobre si el voto debe de ser voluntario u obligatorio. Peña señaló que tal disyuntiva está ligada a lo que se entienda por democracia, y delineó dos visiones de democracia. En una de ellas, que llama agregativa, la democracia es un mecanismo para sumar las preferencias de los ciudadanos; por lo tanto, no hay razones poderosas para obligar a emitir un voto, que en resumidas cuentas significa formular una opinión. No votar sería, dentro de esta concepción, quedarse callado. En esta concepción, la democracia (como simple suma de preferencias) se iguala al mercado: Los candidatos y sus programas son bienes que se ofrecen, “mercancías” que se “venden”, y cada ciudadano decide si las compra o no. Pero la democracia no es un mercado, y el acto de votar no es un acto de consumo.
Peña insiste en que hay otra forma de concebir el voto: pensando la democracia no como un simple mecanismo para sumar lo que cada quien elige, sino como un mecanismo que fuerza a participar para definir qué rumbo seguir. Sí, como los ciudadanos somos distintos de los consumidores, el sentido de la democracia es construir un proyecto común mediante el diálogo y la participación de toda la ciudadanía. Utopía pura, pensarán muchos. Sin embargo, esa aspiración es una razón de peso para que los ciudadanos nos sintamos obligados a expresar nuestra postura mediante el voto. Peña argumenta que si se desea vivir en una comunidad que, pese a obvias deficiencias, intenta un autogobierno democrático, lo menos que puede hacer es contribuir a la formación de la voluntad común, mediante el diálogo y la participación. Y en esa lógica, el acto básico y más obvio de participación es el voto.
Al exhibir groseramente su escaso interés por satisfacer las necesidades políticas de la ciudadanía, los partidos irritan y decepcionan. Pero, ante esa situación, ¿de qué sirve no votar o anular el voto? No votar es callarse, y callarse es conceder y, en cierta forma, avalar. Pero, si en lugar de expresar nuestra preferencia ideológico-política se acude a las urnas a cancelarla como forma de castigo o de protesta, ¿se logra algo? La anulación del voto, ¿preocupará a los políticos, hará que recapaciten? No lo sé. Lo que temo es que incida en el rumbo ideológico-político de la realpolitik.
El acto de ir a la casilla y cruzar toda la boleta significa creer que todos los partidos son iguales, que lo que proponen todos es lo mismo. Y eso no es así. Aunque las prácticas de la mayoría de los políticos son aterradoras, todavía hay ciertos límites ideológicos y políticos, hay izquierda y hay derecha, hay conservadores y hay liberales, hay posturas distintas y compromisos diferentes. La reacción de “todos son iguales”, acompañada de una gran decepción y una inmensa rabia, impide ver las consecuencias, algunas probablemente peores, que implicarían ciertos triunfos.
He escuchado a amigas feministas anunciando que anularán su voto y a gente conservadora alentando a votar. ¡Vaya dilema! Si los izquierdistas anulan y los derechistas votan, ¿qué futuro nos espera? Sacarse el enojo y el desencanto que han producido los desastres del PRD con la abstención o la anulación del voto es como hacerse harakiri. No votar o anular el voto es regalar el triunfo a los ganadores, sean quienes sean. Por eso, si se reflexiona sobre las consecuencias de que triunfen los adversarios, tal vez se considere “votar en contra de” en lugar de “votar a favor de”.
Por mis prioridades políticas, hago memoria y recuerdo qué partido ha estado poniendo trabas a las cuestiones que me parecen fundamentales y cuál ha impulsado las que me resultan indispensables. Tengo muy presentes avances cruciales ubicados en el campo de los derechos humanos de las mujeres, y sé muy bien qué partidos están obstaculizándolos a nivel nacional. Por eso, pese a todo, yo sí voy a ir a votar.

Excelente artículo de Marta Lamas, todo los partidos son una porquería... pero hay de porquerías a porquerias, si no sale a votar la izquierda, lo más seguro es que la derecha imponga su visión de este país, cosa desde hace más 8 años sigue haciendo y está desmadrando el país, la izquierda está jodida, pero está es más cercana a lo que a mi entender necesita este país (claro está muy lejos aún de lo que se necesita). Yo por eso saldré a votar el 5 de julio... por el PT-Convergencia, es la opción menos mala.

Crudo pero verdad, un articulo acerca del terrible suceso de Hermosillo

Embodegar niños, buen negocio

MIGUEL ÁNGEL GRANADOS CHAPA

Meter a 200 niños en una bodega, como si fueran papelería o placas de circulación vehicular, es un buen negocio para todos. O para casi todos. Lo es para el Instituto Mexicano del Seguro Social, que se ahorra más de 3 mil pesos por cada niño embodegado. Lo es para el concesionario de la operación, que asegura recibir un pago de 2 mil 500 pesos por cada niño que guarda en la bodega, es decir, medio millón de pesos al mes. Y, digámoslo sin ningún ánimo de humor negro, porque la gravedad del asunto impide siquiera ironizar con él, para los agentes de servicios funerarios de Hermosillo, que el fin de semana pasado tuvieron que atender 44 sepelios, para pagar cada uno de los cuales las familias respectivas dispusieron de 150 mil pesos.

En esa cifra, también hay que decirlo crudamente, tasó el IMSS la vida de cada una de las víctimas del crimen colectivo ocurrido en la guardería ABC. Y a ese precio se reducirán sus erogaciones si no hay acciones civiles que hagan pagar al órgano de la seguridad social federal indemnizaciones a los deudos por la suprema irresponsabilidad en que incurrió de principio a fin en este caso, desde que subrogó el servicio de guardería hasta que a finales de mayo avaló el funcionamiento de un sistema de prevención cuya ausencia real quedó trágicamente demostrada el 5 de junio.

El esfuerzo de examinar con racionalidad esa larga cadena de favoritismos y descuidos criminales se estrella contra la indignación que causa la muerte de 44 muchachitos, desde recién nacidos hasta apenas unos meses de edad. Todo es repugnante, todo se cifra en sólo la gana de hacer negocio, no en el afán de prestar un servicio. Con claro abandono de sus responsabilidades, que nacen del carácter tripartido de su financiamiento, el IMSS resolvió en el sexenio pasado no construir una guardería más. Sólo mantiene 142 atendidas por su propio personal, y en cambio ha subrogado una cantidad 10 veces mayor: mil 420, de las que 88 están en Sonora. La que se quemó, la ABC, fue subrogada en 2001, en la primera tanda de las ofrecidas por el gobierno de Vicente Fox a los particulares, acaso como parte de su política de que cada mexicano tuviera tele, vocho y changarro.

Las propietarias del espacio donde se embodegaron 200 niños, como muchas otras personas, pertenecen a la cúpula del poder político y económico de Sonora. Gobierne quien gobierne el país y su estado, tienen asegurados sus privilegios, como el acceso a oportunidades de negocios como la que significó la parcial privatización del IMSS emprendida por Ernesto Zedillo y confirmada por los panistas Fox y Calderón.

La designación de la actual coordinadora de Guarderías en el IMSS ilustra con claridad el desdén con que se mira esa función. Carla Rochín Nieto es una militante panista que hizo política local en Guanajuato y se desempeñó en cargos de relaciones públicas en el ayuntamiento panista de Salamanca y en el gobierno guanajuatense de esa misma filiación. Fue diputada federal en la legislatura anterior, y en diciembre de 2006 se la designó directora del Museo de Culturas Populares, dentro del Conaculta. Ajena a la comunidad próxima a la materia de ese establecimiento, y mal avenida con Sergio Vela, fue despedida por éste en julio de 2007, lo que causó mala impresión en la casa presidencial, de donde surgió la orden de encontrar un rápido acomodo a la exdiputada. La instrucción fue puntualmente cumplida: la guardaron en la oficina de Guarderías, sin que contara con las calificaciones adecuadas. No hacía falta, pues ya estaba echada a andar la política de contratismo que se evidenció meses después, cuando se licitó la subrogación de 150 guarderías. Para obtener la franquicia correspondiente se apuntaron 600 solicitantes, alentados por la información de la coordinadora, que ponderaba la condición de "muy buen negocio" que se hacía en esta actividad.

Conforme a sus datos, ¡vaya si lo es! Aseguró en mayo del año pasado que quien pretendiera establecer una guardería necesitaba un capital de inversión de 2.5 millones de pesos, y que su recuperación estaba "garantizada en un periodo de tres años", con altas tasas de utilidad, superiores en mucho a las de otras actividades económicas: entre 25 y 35%. (Reforma, 13 de mayo de 2008.)

Puesto que los ingresos son fijos en una alta proporción (65%, y el 35% restante depende de la asistencia cotidiana de los niños), el mejor modo de incrementar la utilidad es reduciendo al mínimo el costo de la operación, los gastos de instalación y funcionamiento. Eso explica las precarias condiciones de establecimientos como la ABC de Hermosillo, instalada en condiciones de privilegio para los negociantes, de grave riesgo en cambio para sus usuarios: Se admitió convertir una antigua nave industrial en espacio para tres bodegas, bajo un mismo techo: una de papelería, una de placas de tránsito (ambas de la Secretaría de Finanzas del gobierno estatal) y la tercera para embodegar niños.

Admitir esa incómoda vecindad tenía al parecer una ventaja financiera nada despreciable: El gobierno del estado paga la renta de los tres espacios, incluido el de uso particular. A menos que se muestre alguna información de subarrendamiento formal, resulta que en una especie de subsidio local la guardería funcionaba en un espacio que no generaba costos. Y para que se vea de qué manera se trata de un negocio redondo, ahora sabemos que el propietario del edificio incendiado se llama José Manuel Matiella Urquides, pariente de uno de los copropietarios de la bodega de niños, Gildardo Urquides Serrano, exsecretario de finanzas del PRI. ¡Ah!, un dato más: La renta a cargo del gobierno estatal se elevó súbitamente en escala abrumadora; en 2007 el monto mensual era de 38 mil pesos y subió al año siguiente a 39 mil 500 pesos, un incremento razonable. Pero no lo es el salto descomunal que dio al comenzar este año: ahora el gobierno del estado cubre a Matiella Urquides ¡medio millón de pesos al mes! (Reforma, 12 de junio.)

El incremento del número de guarderías subrogadas era ya preocupante al comienzo de la administración calderoniana: Apenas en el primer receso de la LX Legislatura, en enero de 2007, los senadores zacatecanos Claudia Corichi y Tomás Torres Mercado propusieron que la Permanente solicitara la presencia de los directores del IMSS y el ISSSTE, para que informaran sobre ese asunto. La propuesta pasó inadvertida durante meses y aun años, aunque su propósito fuera el de sólo obtener información. Apenas se le retomó en abril pasado, es decir, en el último período de sesiones ordinarias de la legislatura, pero no se ha consumado, siendo que ahora sería en extremo útil su cumplimiento. El 21 de abril fue aprobado el punto de acuerdo que durante ya casi dos meses ha sido mera expresión de un buen deseo.

Mientras tanto, 44 pequeños féretros fueron sepultados hace una semana, en actos que beneficiaron a las empresas funerarias de Hermosillo. Porque, como ya explicamos, la subrogación de guarderías, y el descuido criminal de su funcionamiento, es para muchos solamente un buen negocio.

miércoles, 10 de junio de 2009

Otras alternativas

Usted amigo aficionado al futbol que no escatima en botanas y chupe cada que hay partido de la Selección Mexicana o de su equipo favorito, ¿le pasó lo mismo que a mí con el partido de hoy contra Trinidad y Tobago? ¿Se quedó dormido? O peor aún ¿ya se hartó de la Selección? No se preocupe, piense que hay una gran cantidad de actividades con las que se sentirá más satisfecho y que podrá realizar en lugar de perder el tiempo viendo al TRI, y que de paso encontrará más 'etsitantes', como meter la cabeza en el inodoro y bajarle a la palanquita varias veces hasta que se intoxique con el Pato Purific, o hacer un video con puros spots políticos (incluyendo el de "ea, ea, el PRI se tambalea") mismo que pueda disfrutar en la comodidad de su hogar para ver cuánto tiempo aguanta sin vomitar.

No se estrese

¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Que México no califique al Mundial?




Y tenía que preguntar

lunes, 8 de junio de 2009

Noches así pocas en la vida...

Ayer 7 de Junio del 2009, asistí al tercer concierto que Metallica ofreció en la Cd. de México de la gira de su disco más reciente Death Magnetic. Estoy seguro que en la red deben hacer varios reviews más detallados del concierto solo escribiré mis impresiones:

Metallica es una marca. El nivel de producción de este concierto fue excepcional: pirotécnia, explosiones, fuego, sonido extraordinario y una ejecución de cada uno de sus integrantes, buena.

Son la banda de Heavy Metal más popular por una simple y sencilla razón, a pesar de todo (napster, lo malo del St. Anger, etc..) ellos siguen imponiendo en el escenario y tocando lo que mejor saben hacer FUCKING HEAVY METAL!!!!

Mis respectos para los SEÑORES James Hetfield, Lars Ulrich, Kirk Hammet y Robert Truijillo.

Sacarán un DVD de estás tres fechas en la ciudad de México, ahi se verá lo que estoy escribiendo..

Noches así pocas en la vida...


Update: Buscando en la red me encontre con al menos hasta hoy 10/06/2009 con el audio de las consolas de los primero 2 conciertos en este blog.... http://www.luiscolin.com/

viernes, 5 de junio de 2009

Energize Me, After Forever



Adoro está rola, para levantarse con las energía en la mañana!!!

Opeth, Melida del Roundhouse tapes



un orgasmo...


musical.

lunes, 1 de junio de 2009

Una bonita fabula que me encontre en el SDP

El Síndrome de la Tortuga:

Un joven está paseando por una plaza y decide tomar un descanso. Se sienta en un banco y al lado hay un señor de más edad.

Naturalmente comienzan a conversar sobre el país, el gobierno y finalmente sobre el partido en el poder, ¡el PAN! El señor le dice al joven:
--¿Sabe? El PAN es como una tortuga en un poste. Después de un breve lapso el joven dice: --No entiendo eso de la tortuga sobre el poste. ¿Qué significa eso señor? El señor le responde: --Si usted va caminando por el campo y ve arriba de un poste de alumbrado una tortuga haciendo equilibrio. ¿Qué se le ocurre? Viendo la cara de incomprensión del joven, el anciano le explica:

--Primero: Tú no entiendes cómo llegó ahí. Segundo: Tú no puedes creer que esté ahí. Tercero: Tú sabes que no pudo subir allí solita. Cuarto: Tú estás seguro que no debería estar allí. Quinto: Tú estás consciente que no va a hacer nada útil mientras esté allí. Entonces lo único sensato sería ayudarla a bajar. Por eso, en las próximas elecciones, ¡hay que bajar la tortuga panista!