Recuerdo la primera vez que vi a Javier Aguirre aparecer en mi tele (a unos días de iniciar el Mundial de futbol de Sudáfrica) con un discurso politizado y lleno de sensibilería barata, se trataba de la Iniciativa México, "un proyecto nacional sin precedentes". Después de ver el spot, lo primero que pensé es que sin duda era otro acto de demagogia en todo su esplendor por parte del gobierno federal (con minúsculas para que se note que no le guardo el más mínimo respeto ni credibilidad) y toda la clase política. Ahora nos venden la imagen de Salma Hayek, a quien desde hace algunos años tal parece que le da roña pisar suelo mexicano o recordar sus raíces, hablando de lo mucho que ama a su país (¿de cuándo a acá?), y la tomada de pelo, de trasquilada se convirtió en rapada.
De acuerdo a lo que rezan en los spots estos dos personajes, ejemplos "excelsos" de lo que es un mexicano de corazón, resulta que yo soy un antipatriota por no apoyar la dichosa iniciativa y que, peor aún, no amo a México. Y Salma y Javier tienen razón, soy lo que ellos dicen, los soy porque no le doy credibilidad a una iniciativa que, más que un proyecto, parece una campaña publicitaria al estilo de los valores de Telerisa y Tv Apezta con fines políticos. El bombardeo incesante de anuncios en varios medios de comunicación habla por sí solo: el actual gobierno, la clase política y la alta esfera de empresarios, preocupados por el capital y los monopolios antes que el bien común, buscan -para variar- proteger sus intereses mediante un "proyecto" con el que desean darle atole con el dedo al pueblo. Con esto se busca recobrar la credibilidad en el actual sistema, una credibilidad que ha sido mutilada en varias ocasiones, y que jamás se ha vuelto a conocer desde el 2006.
También resulta risible que, de miles de propuestas recibidas, sólo se seleccionen 20 propuestas de las cuales cinco serán las ganadoras, y que los mexicanos seamos quienes tengamos que decirle al gobierno las necesidades de este país ¿acaso no las conocen o se hacen pendejos? Yo voto por la segunda opción porque es obvio que las más importantes todos las conocemos: salud, educación, seguridad y empleo ¿Cómo piensan que cinco propuestas van a cambiar el rumbo del país cuando la gente en el poder no se ha preocupado por suplir las principales necesidades? ¿Cómo puede esta gente hablar de impulsar proyectos ciudadanos cuando son ellos quienes jamás se han detenido a pensar en el bien común?
Sí, soy un antipatriota porque no creo en Iniciativa México, porque detesto los spots del Bicentenario ¿qué vamos a festejar? ¿que nos cogen y nos dejamos coger? Y porque no amo a mi país, porque este nosequesea de país ya no es México, está secuestrado por el peor crimen organizado que tenemos: la clase política; y mientras sigamos pensando en defender los colores de uno u otro partido, que lo único que logra es que no seamos un pueblo unido, ese grupo en el poder nos seguirá sometiendo con el pie sobre el cuello.
Es cierto lo que dicen los spots "el cambio comienza por uno mismo". Ellos no van a cambiar, no les conviene, pero nosotros sí podemos, y no sólo se trata de ganas, sino de sentir la necesidad de hacer las cosas de forma distinta. Es hora de mandar a la chingada a la clase política y a los medios de comunicación comprados por esos que tienen el poder.
Cómputo, política, fútbol, música (principalmente metal salvaje), algo de anime y eso si muchas mentadas de madre a los políticos (de preferencia panistas y priistas ),aunque la verdad se habla de todo lo demás que falta.
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lunes, 16 de agosto de 2010
lunes, 7 de septiembre de 2009
Y la cultura también
Hace algunos días, y después de mucho tiempo de no hacerlo, volví a pararme en el Museo de Arte Moderno de la ciudad de los corredores bicentenarios y los bailes jacksonescos. Entre Remedios Varo y Yishai Jusidman (bastante loco el señor pero con una aplicación de la técnica y efectos visuales geniales en sus pinturas), me dirigí a la librería para conseguir unos folletitos de algunas exposiciones que encontré a la medida para mis 'mostritos' de la clase de pintura. Pregunté cuándo se terminaban las expocisiones que me interesaban, para que mis muchachos fuesen a verlas, y la señorita que atendá el local no supo darme una fecha concreta para ninguna de ellas. "Se nos acabó el presupuesto", me dijo, "y no podemos montar nuevas exposiciones, algunas las cerraremos para abrir otras porque nos falta gente y no podemos cuidarlas todas, pero no tenemos fecha exacta para ninguna"; lo cual me dejó pensando en muchas cosas, sobre todo en la palabrita 'presupuesto'.
Es sorprendente que te digan en un museo que se les acabaron los recursos, no lo es tanto cuando todos sabemos que, desgraciadamente, el presupuesto destinado a la cultura ha sidomutilado recortado año trás año, sexenio trás sexenio. Y tal vez sea un pronóstico apocalíptico, pero la cultura parece ser cada vez más una especie en peligro en extinción en nuestro país.
Como ya comentaba MxRush (en este post), los gobiernos (priistas y ahora panistas) siempre se han preocupado -supuestamente- por atraer las inversiones extranjeras, en hacer crecer a la economía mexicana, el petróleo y otras chunches con el pretexto de buscar el bien común del pueblo, pero han apartado los ojos de otros rubros también importantes para nuestra sociedad: la cultura, la educación, la ciencia y la tecnología. En el caso de la cultura, desde el 2006 ha sufrido recortes drásticos al presupuesto. En el 2007 fueron 2 mil millones de pesos de recorte, los cuales fueron asignados al ejército para reforzarlo y mandarlo a una guerra infructuosa contra el narcotráfico (si a mí me preguntan fue dinero tirado a la basura). Aparte de esto, y para agregarle una raya más al tigre, si no te llamas Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), u otra institución más o menos reconocida, olvídate de recibir un apoyo económico decente.
El problema no se trata sólo del recorte, sino de difusión. Estamos en un país donde se le da más apoyo en diferentes medios al récord por bailar Thriller en el Monumento a la Revolución (son diversas las formas en que podemos faltarle el respeto a un monumento histórico), se gastan cantitades obscenas de dinero para tener en el Zócalo a Alejandro Fernández, Belinda o cualquier artista de moda para darle pan y circo al pueblo, y con una televisión (salvo el Canal 22, porque Sariñana le va a dar en la madre al Canal Once) que no se preocupa por contar con algún programa donde se difunda la cultura. Los espacios para las diversas expresiones artíticas también se han visto mermadas, cosa que no pasaba hace varios años.
No es mi idea que todos seamos eruditos respecto a la expresión artística, ni que 'filosofemos' a lo Monsiváis, pero sí estoy a favor de cultivarse en cuestiones de conocimiento y cultura, y creo que se subestima mucho el valor de la cultura en nuestras vidas. Ya lo decía MxRush: "un pueblo inculto y sin empleo es un caldo de cultivo ideal para empresas ilícitas". Cierto, la situación actual del país requiere de priorizar las necesidades, pero la educación, la ciencia, la tecnología y la cultura parece que no son, o nunca han sido, prioritarias para el país de acuerdo con los políticos. Entonces ¿cuándo?
Es sorprendente que te digan en un museo que se les acabaron los recursos, no lo es tanto cuando todos sabemos que, desgraciadamente, el presupuesto destinado a la cultura ha sido
Como ya comentaba MxRush (en este post), los gobiernos (priistas y ahora panistas) siempre se han preocupado -supuestamente- por atraer las inversiones extranjeras, en hacer crecer a la economía mexicana, el petróleo y otras chunches con el pretexto de buscar el bien común del pueblo, pero han apartado los ojos de otros rubros también importantes para nuestra sociedad: la cultura, la educación, la ciencia y la tecnología. En el caso de la cultura, desde el 2006 ha sufrido recortes drásticos al presupuesto. En el 2007 fueron 2 mil millones de pesos de recorte, los cuales fueron asignados al ejército para reforzarlo y mandarlo a una guerra infructuosa contra el narcotráfico (si a mí me preguntan fue dinero tirado a la basura). Aparte de esto, y para agregarle una raya más al tigre, si no te llamas Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), u otra institución más o menos reconocida, olvídate de recibir un apoyo económico decente.
El problema no se trata sólo del recorte, sino de difusión. Estamos en un país donde se le da más apoyo en diferentes medios al récord por bailar Thriller en el Monumento a la Revolución (son diversas las formas en que podemos faltarle el respeto a un monumento histórico), se gastan cantitades obscenas de dinero para tener en el Zócalo a Alejandro Fernández, Belinda o cualquier artista de moda para darle pan y circo al pueblo, y con una televisión (salvo el Canal 22, porque Sariñana le va a dar en la madre al Canal Once) que no se preocupa por contar con algún programa donde se difunda la cultura. Los espacios para las diversas expresiones artíticas también se han visto mermadas, cosa que no pasaba hace varios años.
No es mi idea que todos seamos eruditos respecto a la expresión artística, ni que 'filosofemos' a lo Monsiváis, pero sí estoy a favor de cultivarse en cuestiones de conocimiento y cultura, y creo que se subestima mucho el valor de la cultura en nuestras vidas. Ya lo decía MxRush: "un pueblo inculto y sin empleo es un caldo de cultivo ideal para empresas ilícitas". Cierto, la situación actual del país requiere de priorizar las necesidades, pero la educación, la ciencia, la tecnología y la cultura parece que no son, o nunca han sido, prioritarias para el país de acuerdo con los políticos. Entonces ¿cuándo?
sábado, 4 de julio de 2009
Acerca del próximo domingo
No voy a hablarles de la Copa de Oro ni de la Decepción Mexicana (quien seguramente va a tener complicados rivales de grupo comenzando por Nicaragua). Esta vez les tengo un artículo muy bueno que encontré en el blog de la señorita Violeta y que expone otras razones del por qué hay que ir a votar el próximo domingo 5 de julio. Lea el post aquí.
A final de cuentas, cada quien tendrá, o no, su decisión tomada. Lo importante es pensar que lo que decidamos sea lo mejor para todos y cada uno de nosotros.
P.D. Vale la pena quedarse y darse un paseo por el bló de Violeta.
A final de cuentas, cada quien tendrá, o no, su decisión tomada. Lo importante es pensar que lo que decidamos sea lo mejor para todos y cada uno de nosotros.
P.D. Vale la pena quedarse y darse un paseo por el bló de Violeta.
martes, 16 de junio de 2009
Votar/anular o no votar/anular
¿Usted ya sabe por quién votar este 5 de julio? No me lo diga, el voto es secreto. Mejor aún, ¿ya sabe si va o no a votar? El plus-ultra si es que decide votar: ¿sabe usted qué va a hacer cuando esté en el cubículo para claustrofóbicos de su casilla electoral y tenga la boleta en la mano? ¿No? No se preocupe, yo tampoco, pero sí sé que iré a votar y no anularé mi voto.
En este punto del post todos se estarán preguntando si se me pasó el medicamento, ése para que no escuche voces, o que seguramente estoy sobrio por lo cual estoy diciendo puras pendejadas. No. Aunque en un principio, al igual que muchos, pensaba anular mi voto, no lo haré por la simple y sencilla razón de que, sí, odio a la clase política pero el único beneficiado con la anulación de mi voto sería... la clase política (Shakespeare échate este dilema).
Mucho se ha especulado acerca de las teorías de conspiración detrás de la campaña de anulación del voto (¿qué? ¿no tuvimos suficiente con la influenza?), principalmente que es un movimiento que promueve la derecha, al grado que hasta el señor Sánchez Susarrey ha declarado -seguramente para descalificar el compló- que es un movimiento legítimo en defensa del pueblo para demostrar nuestro hartazgo hacia los políticos. Si dicha conspiración es cierta, los ganadores son, una vez más, la clase política en general, y olvídense si el PRIAN se ve beneficiado (aunque claramente serían los que se llevarían la mejor tajada del pastel); por otro lado, si la conspiración es producto de la imaginación de gente 'catastrofista', anular el voto tendría exactamente el mismo resultado. Suponiendo que se lograra el escenario soñado, el abstencionismo o anulación del voto generalizados, eso no nos exenta a que los partidos hagan lo mismo; obviamente ellos van a votar (cada quien para su propio santo), por lo que a más de uno no le agradaría el hecho de dejarles a ellos la decisión final y el futuro político del país ¿Creen que entre ellos se van a pelear realmente pensando en lo que es mejor para el pueblo?
Mirando hacia el próximo 5 de julio y pensando a futuro, habría que hacer una segunda lectura a la estrategia de la no-acción como protesta y medio efectivo para hacer valer el derecho del pueblo. Es comprensible y justificable el descontento existente hacia los partidos políticos, pero si estamos tan hartos de los tipos que están en el poder y que se sirven con la cuchara grande ¿no sería mejor que los quitáramos de ahí? ¿Cómo esperamos que realmente cambien las cosas si no hacemos nada al anular el voto o si nos abstenemos de hacerlo? Como decía la fábula de la tortuga trepada en el poste: "hay que ayudarla a bajar de ahí". Y en este caso ya no nos interesa saber cómo llegó hasta ahí, hay que bajarla, hay que bajar a la clase política corrupta, a los impunes, a toda la bola de ineptos que nos están sofocando. ¿Cómo hacerlo? Votando, y no votando por colores, votando por propuestas que sean benéficas para nosotros, y exigirles a nuestros representantes (porque eso se supone que deben ser los políticos) que las cumplan.
Yo sí voy a votar ¿Y usted?
En este punto del post todos se estarán preguntando si se me pasó el medicamento, ése para que no escuche voces, o que seguramente estoy sobrio por lo cual estoy diciendo puras pendejadas. No. Aunque en un principio, al igual que muchos, pensaba anular mi voto, no lo haré por la simple y sencilla razón de que, sí, odio a la clase política pero el único beneficiado con la anulación de mi voto sería... la clase política (Shakespeare échate este dilema).
Mucho se ha especulado acerca de las teorías de conspiración detrás de la campaña de anulación del voto (¿qué? ¿no tuvimos suficiente con la influenza?), principalmente que es un movimiento que promueve la derecha, al grado que hasta el señor Sánchez Susarrey ha declarado -seguramente para descalificar el compló- que es un movimiento legítimo en defensa del pueblo para demostrar nuestro hartazgo hacia los políticos. Si dicha conspiración es cierta, los ganadores son, una vez más, la clase política en general, y olvídense si el PRIAN se ve beneficiado (aunque claramente serían los que se llevarían la mejor tajada del pastel); por otro lado, si la conspiración es producto de la imaginación de gente 'catastrofista', anular el voto tendría exactamente el mismo resultado. Suponiendo que se lograra el escenario soñado, el abstencionismo o anulación del voto generalizados, eso no nos exenta a que los partidos hagan lo mismo; obviamente ellos van a votar (cada quien para su propio santo), por lo que a más de uno no le agradaría el hecho de dejarles a ellos la decisión final y el futuro político del país ¿Creen que entre ellos se van a pelear realmente pensando en lo que es mejor para el pueblo?
Mirando hacia el próximo 5 de julio y pensando a futuro, habría que hacer una segunda lectura a la estrategia de la no-acción como protesta y medio efectivo para hacer valer el derecho del pueblo. Es comprensible y justificable el descontento existente hacia los partidos políticos, pero si estamos tan hartos de los tipos que están en el poder y que se sirven con la cuchara grande ¿no sería mejor que los quitáramos de ahí? ¿Cómo esperamos que realmente cambien las cosas si no hacemos nada al anular el voto o si nos abstenemos de hacerlo? Como decía la fábula de la tortuga trepada en el poste: "hay que ayudarla a bajar de ahí". Y en este caso ya no nos interesa saber cómo llegó hasta ahí, hay que bajarla, hay que bajar a la clase política corrupta, a los impunes, a toda la bola de ineptos que nos están sofocando. ¿Cómo hacerlo? Votando, y no votando por colores, votando por propuestas que sean benéficas para nosotros, y exigirles a nuestros representantes (porque eso se supone que deben ser los políticos) que las cumplan.
Yo sí voy a votar ¿Y usted?
Etiquetas:
5 julio del 2009,
opinión,
Política
jueves, 7 de mayo de 2009
Shyamalan: el eterno denostado
Hace pocos días tuve la oportunidad de ver la película The Happening (mal traducida como "El Fin de los Tiempos", o algo así), de M. Night Shyamalan, no es la gran película (de hecho no es la mejor de su filmografía), pero tampoco es tan mala como la hizo ver la dizque crítica especializada. Simplemente es, con algunos cabos sueltos y ciertos errores de continuidad pero no desmerece el filme (además de que, después de verla, le tengo más miedo a una rafaga de aire que a la influenza). Y recordé lo aporreado que ha sido este señor a lo largo de su carrera.Para muchos, The Sixth Sense es el mejor filme y único blockbuster del director de origen hindú, y de ahí en adelante sus demás películas han sido catalogadas de regulares a malas. ¿Qué tan cierto es esto? Todo depende. Si comparamos The Sixth Sense con el resto de su filmografía, encontraremos que tal vez ninguna de estas logre el mismo impacto visual y una trama tan compleja como en el primer filme mencionado. Pero esto no significa que toda su filmografía sea un asco.
Shyamalan ha sido abatido una y otra vez por la crítica de cine (este grupo de gente que obra de forma muy misteriosa y que lo mismo pueden aplaudir una porquería de cinta y mandar al infierno a una verdadera obra de arte). Los principales argumentos de los entendidos han sido que sus filmes resultan mecánicos, faltos de vida e ingenio, carentes de personalidad alguna y que se limitan a construir y desarrollar mediocremente una brillantísima idea; y algo de razón tendrán (no, sigo siendo el mismo, pero es que hay que conceder el privilegio de la duda en algún momento). Lo que no podemos negar es que Shyamalan se ha hecho de un estilo bastante definido con historias que rebasan la comprensión humana y que es alguien que se rehusa a seguir las pautas del cine hollywoodense en sus producciones (y de ahí seguramente el por qué de las malas críticas recibidas). Ha podido jugar con nosotros, asustarnos si se lo propone, incluso inquietarnos con cuestiones que creíamos cotidianas y, a pesar de lo que opine la crítica, nos ha entregado muy buenas puestas en escena y le ha dado un soplo revitalizante al cine moderno (que sólo hace uso y abuso de las viejas fórmulas y clichés gastados impuestos por Hollywood) ¿Alguien duda que podríamos estar ante un genio en ciernes?
Cierto, no es un Kubrick, un Hitchcock o algún otro director de renombre y amplia trayectoria (tal vez no llegue a tal nivel de genialidad), y aún tiene muchas cosas por aprender, pero su carrera apenas va comenzando y, si los críticos no terminan desanimándolo por completo, podría ir en aumento.
Y para mí sigue siendo una promesa del cine.
viernes, 27 de marzo de 2009
Yo te bautizo con el nombre de...
Hoy tuve tiempo de acompañar al señor dueño de este changarro en una diligencia muy importante: comprar su boleto para el concierto de Opeth en el Circo Volador (aún me sigo preguntando el por qué de ese nombre, no parece un circo y ni siquiera vuela, pero bueno). Ya de regreso, le estaba contando acerca de unas ideas que tenía pensadas para postearlas en mi bló. Mxrush, con una cara de niño desconsolado al que no le permitieron seguir viendo a las gatitas de Las Gatitas de Porcel (debo confesar que ese niño fui yo pero me pareció divertida la analogía), me preguntó: "¿Y en mi blog nada?". Yo me quedé callado, pensando en una respuesta que fuera políticamente correcta, y le respondí que ya tenía una idea de entrada que pensaba hacer con unos bonitos esquemas para hacer más explícito el tema, pero como hace pocos días me quedé trabado con Kibouya Honpo, un grupo de Visual Kei que se desintegró en el 2007, decidí hacer una caricatura de ellos en lugar de hacer las imágenes pertinentes a esta entrada (prometo presumirla en cuanto la termine, le guste o no, ya sabe que yo soy bien autoritario). Pero como el señor MxRush está extasiado porque va a disfrutar de Opeth, me imagino que le valdrá madre lo que postée, y cómo lo postée.
Resulta que en estos días he andado bastante falto de temas para aterrorizarlos en este bló porque, a últimas fechas, hago lo mismo que Facundo Cabral: no veo las noticias porque me deprimen; además, los emos me parecen obscenamente ofensivos para la vista y no quiero volverme uno de ellos. Pero, hace poco, me enteré de un acontecimiento al cual no se si catalogarlo de ocioso, una broma de muy mal gusto, o -como suelo pensarlo- una pendejada. Resulta que le cambiaron el nombre a dos estaciones de la línea 3 del metro, Etiopía y Viveros, los cuales se llamarán, respectivamente, Plaza de la Transparencia y Derechos Humanos. La razón: en Viveros estará la nueva sede de la Comisión de los Derechos Humanos (Greenpeace, no se alarmen, va a estar a unos cuantos metros de los viveros, así que guarden las antorchas, las bombas molotov, y las pancartas), y en Etiopía se construye la Plaza de la Transparencia, a cargo de Instituto de Información Pública del Distrito Federal.
Esta vez, vamos a hacer una dinámica diferente, interactiva. Utilice usted la cajita de comentarios para dejar sus propuestas de nuevos nombres para estaciones del metro. Su recompensa será que yo me comprometo a hacer, ahora sí, el post original con ilustraciones de dichas estaciones, seleccionando las mejores propuestas. Mientras tanto, yo ya tengo dos: cambiar el metro Juárez por Beto Rivera o Ratzinger Z, y Cuatro Caminos por Zona Cero (con eso de que ya lo demolieron).
Resulta que en estos días he andado bastante falto de temas para aterrorizarlos en este bló porque, a últimas fechas, hago lo mismo que Facundo Cabral: no veo las noticias porque me deprimen; además, los emos me parecen obscenamente ofensivos para la vista y no quiero volverme uno de ellos. Pero, hace poco, me enteré de un acontecimiento al cual no se si catalogarlo de ocioso, una broma de muy mal gusto, o -como suelo pensarlo- una pendejada. Resulta que le cambiaron el nombre a dos estaciones de la línea 3 del metro, Etiopía y Viveros, los cuales se llamarán, respectivamente, Plaza de la Transparencia y Derechos Humanos. La razón: en Viveros estará la nueva sede de la Comisión de los Derechos Humanos (Greenpeace, no se alarmen, va a estar a unos cuantos metros de los viveros, así que guarden las antorchas, las bombas molotov, y las pancartas), y en Etiopía se construye la Plaza de la Transparencia, a cargo de Instituto de Información Pública del Distrito Federal.
Esta vez, vamos a hacer una dinámica diferente, interactiva. Utilice usted la cajita de comentarios para dejar sus propuestas de nuevos nombres para estaciones del metro. Su recompensa será que yo me comprometo a hacer, ahora sí, el post original con ilustraciones de dichas estaciones, seleccionando las mejores propuestas. Mientras tanto, yo ya tengo dos: cambiar el metro Juárez por Beto Rivera o Ratzinger Z, y Cuatro Caminos por Zona Cero (con eso de que ya lo demolieron).
domingo, 15 de marzo de 2009
Jacinta
Mientras los medios y los presidentes Milhouse y Sarkozy se desviven por el caso Florence Cassez, Jacinta Francisca Marcial cumple desde el 2006 una condena de 21 años, suspuestamente por privar de su libertad a seis miembros de la AFI en el poblado de Santiago Mexquititlán en Querétaro. Y si su caso no recibe la misma atención que el de Cassez es porque es pobre, es indígena, y es mujer (desgraciadamente no tan atractiva como Florence para acaparar los reflectores).
Fue hace algunos días cuando el señor Ricardo Rocha (el único periodista comprometido con la noticia en estos momentos en México, si a mí me preguntan) retomó el caso en su columna de El Universal (lea la nota aquí), y el pasado viernes, al principio de la emisión del programa Animal Nocturno, presentó un reportaje que nos cuenta la historia de Jacinta, una mujer indígena (otomí) de 42 años; su aparencia frágil nos hace pensar muchas cosas acerca de ella, excepto que sea la líder de un movimiento de resistencia o una agitadora.
Jacinta, quien habitualmente vendía aguas frescas en Santiago Mexquititlán, fue detenida en agosto del 2006, junto con Alberta Alcántara y Teresa González, y sentenciada a cumplir 21 años de condena. Todo el proceso presentó muchas irregularidades y fue por de más injusto: su juicio fue llevado a cabo en español cuando ella sólo hablaba otomí y le sembraron evidencias (varias dosis de cocaína), por mencionar algunas.
Me resulta increíble, y risible, que una mujer que trabajaba en un tianguis vendiendo aguas frescas pudiera ser una suerte entre Alejandra Barrios y un talibán. Esto demuestra lo podrido del sistema judicial en México, donde el peor crimen que uno puede cometer es ser pobre y, peor aún, ser indígena, mientras que las ratas de 'cuello blanco', los corruptos, los narcotraficantes-magnate-pudientes, los Mouriño, los Marín, etc., hacen y deshacen a este país sin que nadie les ponga un dedo encima.
Más triste resulta ver a un -dizque- presidente que se faja los pantalones por hacer valer las leyes de nuestro país, por una francesita, cuando ni siquiera puede voltear a ver a sus paisanos, que están pasando las de Caín, y meter las manos al fuego por ellos (claro, como se trata de gobiernos panistas, para qué meterle el pie a su compañero). Ciertamente, esto no viene desde este sexenio, pero ¿no se supone que el PAN era el gobierno del cambio? ¿Dónde están todas las promesas de campaña? Milhouse no tiene que responder en 100 días, aún así la vara le sigue quedando muy alta y va peor que el Consejo de Seguridad (si van de la chingada, ergo, el señor del banquito presidencial es lo que le sigue, o yo debo ser un pendejo pesimista).
Jacinta no es Florence, y la segunda debe estar feliz, a pesar de todo, de no ser la primera, porque no tendría todas las atenciones que ahora recibe.
Yo también soy ella, yo soy Jacinta Francisca Marcial.
Fue hace algunos días cuando el señor Ricardo Rocha (el único periodista comprometido con la noticia en estos momentos en México, si a mí me preguntan) retomó el caso en su columna de El Universal (lea la nota aquí), y el pasado viernes, al principio de la emisión del programa Animal Nocturno, presentó un reportaje que nos cuenta la historia de Jacinta, una mujer indígena (otomí) de 42 años; su aparencia frágil nos hace pensar muchas cosas acerca de ella, excepto que sea la líder de un movimiento de resistencia o una agitadora.
Jacinta, quien habitualmente vendía aguas frescas en Santiago Mexquititlán, fue detenida en agosto del 2006, junto con Alberta Alcántara y Teresa González, y sentenciada a cumplir 21 años de condena. Todo el proceso presentó muchas irregularidades y fue por de más injusto: su juicio fue llevado a cabo en español cuando ella sólo hablaba otomí y le sembraron evidencias (varias dosis de cocaína), por mencionar algunas.
Me resulta increíble, y risible, que una mujer que trabajaba en un tianguis vendiendo aguas frescas pudiera ser una suerte entre Alejandra Barrios y un talibán. Esto demuestra lo podrido del sistema judicial en México, donde el peor crimen que uno puede cometer es ser pobre y, peor aún, ser indígena, mientras que las ratas de 'cuello blanco', los corruptos, los narcotraficantes-magnate-pudientes, los Mouriño, los Marín, etc., hacen y deshacen a este país sin que nadie les ponga un dedo encima.
Más triste resulta ver a un -dizque- presidente que se faja los pantalones por hacer valer las leyes de nuestro país, por una francesita, cuando ni siquiera puede voltear a ver a sus paisanos, que están pasando las de Caín, y meter las manos al fuego por ellos (claro, como se trata de gobiernos panistas, para qué meterle el pie a su compañero). Ciertamente, esto no viene desde este sexenio, pero ¿no se supone que el PAN era el gobierno del cambio? ¿Dónde están todas las promesas de campaña? Milhouse no tiene que responder en 100 días, aún así la vara le sigue quedando muy alta y va peor que el Consejo de Seguridad (si van de la chingada, ergo, el señor del banquito presidencial es lo que le sigue, o yo debo ser un pendejo pesimista).
Jacinta no es Florence, y la segunda debe estar feliz, a pesar de todo, de no ser la primera, porque no tendría todas las atenciones que ahora recibe.
Yo también soy ella, yo soy Jacinta Francisca Marcial.
jueves, 26 de febrero de 2009
No hay de qué
Como todos ustedes sabrán (y si no lo saben ¿en qué país viven?), en pasados días, los consejeros del IFE (Instituto del Fraude Electoral, aunque algunos ilusos todavía creen que se trata del Instituto Federal Electoral) notaron que sus Hummer estaban pasadas de moda, que a sus -varias- casas ya les hacía falta otros dos jacuzzis, y que a sus pedas les faltaba más alcohol fino y caro; osease que necesitaban un aumento salarial (claro, no crean que la crisis es un priviliegio exclusivo de la prole). Y como todo es democrático en este país, les valió democráticamente la madre y se autorizaron el incremento porque se les hincharon democráticamente los huevos, con la no tan democrática cantidad de 333 mil pesos.
La noticia no tardó en desbancar del primer lugar al Tellezgate (... sigue sonando tan afrodisiaco) en el Top 5 de las noticias "me vale madre, porque ya la traigo adentro... ¡No mamen!". El revuelo fue tan grande, que hasta Betito (Norberto) Rivera y los niños cantores del tirol (veánlos 'ora que son afinaditos y chistosos) no dudaron en criticar la resolución, exigiendo modificar las leyes para no disparar los sueldos tan al chingadazo (yo insisto, el Benny Juárez era un señor amargado que no le importaban las buenas, y verdaderas, intenciones de la iglesia en las cuestiones del Estado, qué bueno que su alma ya debe estar fundiéndose en el infierno, como algunos cristeros afirman). (Léase con harto sarcasmo e ironía el último texto entre paréntesis)
Como era de esperarse, toda la bola de pendejos y pendejas, borrachos y borrachas, y gordos y gordas (¡Ah! Qué bonitos recuerdos nos dejó Foxiland), es decir, los senadores, reconvinieron al IFE de no subirse el sueldo ya que resultaba ofensivo y nada ético para la población mexicana (yo hubiera hecho lo mismo, porque no considero justo que si yo tengo un gato, al que manipulo y muevo a mi antojo, gane más que yo). Y los consejeros bien obedientes, ya recularon... rechazaron (porque suena más a albur ingenioso el otro término) el aumento, y se quedarán con la miserable cantidad de 172 mil 379 pesos. Al enterarme de la noticia -patrocinada por mi cajita idiota-, me dije: "sí, es excesivo que ganen tanto al año...", antes de que terminara de dar la nota el reportero; pero -¡sorpresa!-, oigo que el reportero dice: "al mes", y yo escupo la salsa de tomate, mezclada con pasta y prosciutto que tanto trabajo me dio cocinar, hacia al monitor (después de limpiar mi tiradero, me dedico un 'pendejo' con mucho cariño por ser malo en matemáticas y por no saber escuchar las noticias como la gente decente lo hace).
El caso es que no habrá aumento salarial para los 'pobres' consejeros del IFE por respeto al país, a la crisis, y, sobre todo, por respeto a nosotros: el pueblo. Ya que son tan considerados con nosotros, lo menos que podemos hacer es devolver la cortesía y, como hay que predicar con el ejemplo, seré el primero en externar en este bló mi sentir...
La noticia no tardó en desbancar del primer lugar al Tellezgate (... sigue sonando tan afrodisiaco) en el Top 5 de las noticias "me vale madre, porque ya la traigo adentro... ¡No mamen!". El revuelo fue tan grande, que hasta Betito (Norberto) Rivera y los niños cantores del tirol (veánlos 'ora que son afinaditos y chistosos) no dudaron en criticar la resolución, exigiendo modificar las leyes para no disparar los sueldos tan al chingadazo (yo insisto, el Benny Juárez era un señor amargado que no le importaban las buenas, y verdaderas, intenciones de la iglesia en las cuestiones del Estado, qué bueno que su alma ya debe estar fundiéndose en el infierno, como algunos cristeros afirman). (Léase con harto sarcasmo e ironía el último texto entre paréntesis)
Como era de esperarse, toda la bola de pendejos y pendejas, borrachos y borrachas, y gordos y gordas (¡Ah! Qué bonitos recuerdos nos dejó Foxiland), es decir, los senadores, reconvinieron al IFE de no subirse el sueldo ya que resultaba ofensivo y nada ético para la población mexicana (yo hubiera hecho lo mismo, porque no considero justo que si yo tengo un gato, al que manipulo y muevo a mi antojo, gane más que yo). Y los consejeros bien obedientes, ya recularon... rechazaron (porque suena más a albur ingenioso el otro término) el aumento, y se quedarán con la miserable cantidad de 172 mil 379 pesos. Al enterarme de la noticia -patrocinada por mi cajita idiota-, me dije: "sí, es excesivo que ganen tanto al año...", antes de que terminara de dar la nota el reportero; pero -¡sorpresa!-, oigo que el reportero dice: "al mes", y yo escupo la salsa de tomate, mezclada con pasta y prosciutto que tanto trabajo me dio cocinar, hacia al monitor (después de limpiar mi tiradero, me dedico un 'pendejo' con mucho cariño por ser malo en matemáticas y por no saber escuchar las noticias como la gente decente lo hace).
El caso es que no habrá aumento salarial para los 'pobres' consejeros del IFE por respeto al país, a la crisis, y, sobre todo, por respeto a nosotros: el pueblo. Ya que son tan considerados con nosotros, lo menos que podemos hacer es devolver la cortesía y, como hay que predicar con el ejemplo, seré el primero en externar en este bló mi sentir...
Ejem, ejem...
Vayan y chinguen a su madre señores funcionarios públicos...
...y a su tía, la abuela, la hermana, y toda su estirpe.
Gracias.
Vayan y chinguen a su madre señores funcionarios públicos...
...y a su tía, la abuela, la hermana, y toda su estirpe.
Gracias.
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martes, 3 de febrero de 2009
Interrupción
Lamentamos esta interrupción, su blog favorito regresará
cuando termine de leer este post.
En incumplimiento de la ley electoral del IFE,
le digo, tanto a partidos como televisoras (Telerisa y TV Apezta),
que dejen de hacerle a la mamada y de chillar como nenitas.
A las televisoras: ya dejen de interrumpir programas (sobre todo el futbol),
y paren de hacer berrinches, porque sabemos que no lo hacen por estar
a favor del pueblo, esto lo hacen por sus propios intereses. Osease:
no nos metan en sus pinches pleitos de vecindad.
Al IFE y los políticos: gracias por atormentarnos con tanto terrorismo visual,
y por ahorrarse un chinguero de millones en spots,
mismos que van a ser gastados estúpidamente
en sus estúpidas campañas.
Ustedes no saben de crisis ¿verdad?
Váyanse al carajo.
Ahora, regresamos con los posts habituales.
Puede quedarse leyendo el 'bló', o picarle al tache que tiene
en la esquina superior derecha de su ventana
(sí, esa que cierra la ventana).
viernes, 28 de noviembre de 2008
Es la seguridad estúpido
A 100 días de la firma del Acuerdo Nacional por la Seguridad (canjeable por una varota muy alta que podrían metérsela los funcionarios por donde jamás las bacterias vieron la luz del día), el Consejo Nacional de Seguridad presentó hoy una evaluación de los avances en la materia (acerca de la seguridad, no acerca de la vara). Y -¡Oh! Sorpresa- nadie renunció. ¿La vara no estaba tan alta? ¿Acaso los funcionarios son unos fregones en materia de seguridad? ¿El compromiso se cumplió? ¿Los 100 días rindieron frutos? ¿Alguien me extrañó por no postear porque mi máquina, que era bella y se volvió peligrosa, se volvió mortal, tan mortal que decidió hacerse el harakiri?
Lo primero que podemos decir es: no, 100 días no son suficientes para entregar resultados contundentes, menos para reducir los índices delictivos.
La sesión sirvió para que los gobernadores, los que tuvieron la palabra, se pararan el cuello con la finalidad de convencer a los demás de que no eran tan pendejos como la ciudadanía sospecha (más que sospecha es una afirmación, pero hoy estoy más optimista y condescendiente con ellos que de costumbre), y se divirtieron de lo lindo presentando datos estadísticos a diestra y siniestra (cuando quiera explotar mi masoquismo con estas armas de destrucción masiva, vuelvo a aparecerme en las mesas de trabajo -que brilla por su ausencia- de prevención de adicciones de IASIS).
Es obvio que los funcionarios y los ciudadanos vivimos en dos Méxicos distintos porque, según los primeros, las estadísticas demuestran que se ha reducido la inseguridad en el país. Tal estadística resulta fácil cuando, por lógica, entre menos denuncias haya, menos delitos se registran en el papelito, y por ende menos delincuencia. Pero, pequeñísimo detalle, cuando el 87% de los delitos no se denuncia, gracias a lo 'práctico' y 'funcional' que resulta pararte en el MP y el porcentaje -muy bajo- de delincuentes que son procesados, no hay que ser matemático -sin el afán de ofender- para darnos cuenta que los números no cuadran (al igual que la cuenta de banco de cualquier político).
El sentir de los mexicanos, y el de las instituciones y representantes civiles que asistieron al evento, es que no hay mejora alguna pues, si revisamos los compromisos que contiene el acuerdo, sólo se ha cumplido la promesa de aumentar el presupuesto para seguridad.
En algo si estoy de acuerdo con los funcionarios: en hacer un llamado a la unidad sin partidismos y que aún falta mucho por hacer (esta última frase la hemos oído tantas veces que podría ser el slogan del Gobierno Federal 2006-2012). Pero también hace falta ejercer acciones y entregar resultados, no sólo estadísticas. Pasarán otros 100, 200, 500, o más días, y ¿seguiremos oyendo la misma cantaleta por parte de los servidores públicos? Cómo dijo María Elena Morera, presidenta de México Unido Contra la Delincuencia (MUCD), al calificar de insuficientes -yo diría casi nulos- los logros alcanzados en estos 100 días: "¿cuántos militares, policías y civiles más van a caer para que se haga justicia y se logre combatir el crimen a fondo?" Olvídense de la vara, si está muy alta; mejor échense el trompo a la uña de una buena vez.
No todo es tan malo, ya vamos a tener wii's para jugar gratis en los "gimnasios virtuales" -marca ACME- (no recuerdo de cuál estado es el 'gober' que se aventó taaaaaan ocurrente puntada).
Lo primero que podemos decir es: no, 100 días no son suficientes para entregar resultados contundentes, menos para reducir los índices delictivos.
La sesión sirvió para que los gobernadores, los que tuvieron la palabra, se pararan el cuello con la finalidad de convencer a los demás de que no eran tan pendejos como la ciudadanía sospecha (más que sospecha es una afirmación, pero hoy estoy más optimista y condescendiente con ellos que de costumbre), y se divirtieron de lo lindo presentando datos estadísticos a diestra y siniestra (cuando quiera explotar mi masoquismo con estas armas de destrucción masiva, vuelvo a aparecerme en las mesas de trabajo -que brilla por su ausencia- de prevención de adicciones de IASIS).
Es obvio que los funcionarios y los ciudadanos vivimos en dos Méxicos distintos porque, según los primeros, las estadísticas demuestran que se ha reducido la inseguridad en el país. Tal estadística resulta fácil cuando, por lógica, entre menos denuncias haya, menos delitos se registran en el papelito, y por ende menos delincuencia. Pero, pequeñísimo detalle, cuando el 87% de los delitos no se denuncia, gracias a lo 'práctico' y 'funcional' que resulta pararte en el MP y el porcentaje -muy bajo- de delincuentes que son procesados, no hay que ser matemático -sin el afán de ofender- para darnos cuenta que los números no cuadran (al igual que la cuenta de banco de cualquier político).
El sentir de los mexicanos, y el de las instituciones y representantes civiles que asistieron al evento, es que no hay mejora alguna pues, si revisamos los compromisos que contiene el acuerdo, sólo se ha cumplido la promesa de aumentar el presupuesto para seguridad.
En algo si estoy de acuerdo con los funcionarios: en hacer un llamado a la unidad sin partidismos y que aún falta mucho por hacer (esta última frase la hemos oído tantas veces que podría ser el slogan del Gobierno Federal 2006-2012). Pero también hace falta ejercer acciones y entregar resultados, no sólo estadísticas. Pasarán otros 100, 200, 500, o más días, y ¿seguiremos oyendo la misma cantaleta por parte de los servidores públicos? Cómo dijo María Elena Morera, presidenta de México Unido Contra la Delincuencia (MUCD), al calificar de insuficientes -yo diría casi nulos- los logros alcanzados en estos 100 días: "¿cuántos militares, policías y civiles más van a caer para que se haga justicia y se logre combatir el crimen a fondo?" Olvídense de la vara, si está muy alta; mejor échense el trompo a la uña de una buena vez.
No todo es tan malo, ya vamos a tener wii's para jugar gratis en los "gimnasios virtuales" -marca ACME- (no recuerdo de cuál estado es el 'gober' que se aventó taaaaaan ocurrente puntada).
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viernes, 14 de noviembre de 2008
La palabra escrita en tiempos del 'mesinyer'
Recuerdo la época en la que uno podía bailar como se le pegara su regalada gana. Simplemente te movías al compás de la canción, haciendo uso de tus dos pies izquierdos, al ritmo de los litros de alcohol, o cualquier pretexto que motivara tan lúdica actividad. Pero llegaron esas cancioncitas que te decían que bailaras para abajo, para arriba, moviendo la cintura, cachete con cachete, pechito con pechito, restregándote el cuerpecito, etc., evocando las tablas rítmicas preparatorianas -faltas de sincronización- de desfile del 20 de noviembre. Fue entonces que el baile perdió aquel encanto.
Algo similar le ha ocurrido a la escritura gracias a las nuevas tecnologías: están perdiendo su encanto. No sé si fue por el uso del messenger o del teléfono celular, pero lo que comenzó como un juego de teclas para simular íconos gestuales hoy en día se ha convertido en un cáncer cultural que afecta a la palabra escrita, del cual los pubertos parecen más que encantados. Es esta nueva 'moda' (donde se reemplazan las letras de las palabras por otras que sean parecidas fonéticamente, abreviaciones, combinaciones de signos de puntuación para formar íconos gestuales, etc.) la que nos está echando a perder el castellano y desgraciadamente, lejos de ser una moda, origina malos hábitos de escritura.
Es cierto que el ser humano realiza las mismas actividades que los demás para lograr su aceptación en cualquier grupo dentro de la sociedad, pero esta tendencia al escribir (por ejemplo: cuidt, tke?, k pso?, k px, wtf, etc.) ha hecho del castellano una caricatura al ser reemplazado, o simplificado como dicen algunos, por los mensajes encriptados que rondan por el MSN, hi5, SMS's, etc.
Los defensores de esta forma de expresión alegarán que es algo kool (con k porque ser 'kool' es más 'cool' que ser 'cool', y estos dos, a su vez, son más que cualquier equivalencia en español), o que es por mandar mensajes más rápido que la velocidad de la luz (aparte de ahorrarse caracteres y crédito), o que quieren entrar al campeonato mundial de mensajes de texto por celular, pero ya de por sí el nivel de ortografía en México es bajo como para darle más al traste a nuestra posición en el ranking (y si quieren entrar al campeonato de mensajes de texto les tengo malas noticias: se requiere de una buena ortografía y escribir las palabras completas).
Tan bonita que es nuestra lengua. Imagínense a Cervantes escribiendo: "3n algun lugar d la m@nxa d3l kual pr3fi3ro no akord@rm3"; o a Neruda: "me 9uztaz kwando kayaz pork eztaz komo auzent"; o a Benedetti: "Zy t k1er0 ez pork z0z m1 am0R, m1 komplyc, i t°d°"; lo dejan a uno O_o, ó causarían muchos 'equis/des' (faltas de ortografía y chistes gestuales empleados con fines ilustrativos). Gutenberg se hubiera cagado al imprimir la Biblia.
Alguna vez, no recuerdo dónde, leí la frase "eres lo que escribes, escribes lo que eres". Cuando observo este tipo de expresiones literarias no dejo de pensar en lo que nos hemos convertido.
terrorismogramatical.blogspot.com
Algo similar le ha ocurrido a la escritura gracias a las nuevas tecnologías: están perdiendo su encanto. No sé si fue por el uso del messenger o del teléfono celular, pero lo que comenzó como un juego de teclas para simular íconos gestuales hoy en día se ha convertido en un cáncer cultural que afecta a la palabra escrita, del cual los pubertos parecen más que encantados. Es esta nueva 'moda' (donde se reemplazan las letras de las palabras por otras que sean parecidas fonéticamente, abreviaciones, combinaciones de signos de puntuación para formar íconos gestuales, etc.) la que nos está echando a perder el castellano y desgraciadamente, lejos de ser una moda, origina malos hábitos de escritura.
Es cierto que el ser humano realiza las mismas actividades que los demás para lograr su aceptación en cualquier grupo dentro de la sociedad, pero esta tendencia al escribir (por ejemplo: cuidt, tke?, k pso?, k px, wtf, etc.) ha hecho del castellano una caricatura al ser reemplazado, o simplificado como dicen algunos, por los mensajes encriptados que rondan por el MSN, hi5, SMS's, etc.
Los defensores de esta forma de expresión alegarán que es algo kool (con k porque ser 'kool' es más 'cool' que ser 'cool', y estos dos, a su vez, son más que cualquier equivalencia en español), o que es por mandar mensajes más rápido que la velocidad de la luz (aparte de ahorrarse caracteres y crédito), o que quieren entrar al campeonato mundial de mensajes de texto por celular, pero ya de por sí el nivel de ortografía en México es bajo como para darle más al traste a nuestra posición en el ranking (y si quieren entrar al campeonato de mensajes de texto les tengo malas noticias: se requiere de una buena ortografía y escribir las palabras completas).
Tan bonita que es nuestra lengua. Imagínense a Cervantes escribiendo: "3n algun lugar d la m@nxa d3l kual pr3fi3ro no akord@rm3"; o a Neruda: "me 9uztaz kwando kayaz pork eztaz komo auzent"; o a Benedetti: "Zy t k1er0 ez pork z0z m1 am0R, m1 komplyc, i t°d°"; lo dejan a uno O_o, ó causarían muchos 'equis/des' (faltas de ortografía y chistes gestuales empleados con fines ilustrativos). Gutenberg se hubiera cagado al imprimir la Biblia.
Alguna vez, no recuerdo dónde, leí la frase "eres lo que escribes, escribes lo que eres". Cuando observo este tipo de expresiones literarias no dejo de pensar en lo que nos hemos convertido.
terrorismogramatical.blogspot.com
jueves, 6 de noviembre de 2008
Acerca del martes (en un jueves intrascendental)
Sí, ganó Barack. Histórico y, a partir de hoy, los chamacos caguengues gringos tendrán que aprendérselo en su History Class. Y si piensan que ya le podemos quitar cinco tabiques al murito, en casa Obama tiene un tiradero que limpiar antes de visitar a los vecinos.
Ahora vamos al tema que nos atañe a los mexicanos: el accidente de avión donde pierden la vida Mouriño, Vasconcelos, otros cristianos (aún no se ha revelado la cifra exacta) que ni la debían ni la temían, y varios lesionados (algunos muy graves). Si no había hablado el tema es porque: primero, quedé en shock por la noticia (sobre todo porque se llevaron parte de la ciclopista); y, segundo, porque hay que ser lo más objetivo posible en cuestiones como estas y no hacer uso del humor negro en temas tan serios.
Honestamente, concuerdo con el señor MxRush: no hay que convertir en mártir a Mouriño (aunque seguramente va a pasar todo lo contrario). Debo decir que el señor no me simpatizaba, como Secretario de Gobernación, su labor desempeñada dejaba mucho que desear -a diferencia de lo que opina Calderón. De Vasconcelos podemos hablar de sus nexos con la mafia, y que protegió a varios capos importantes. Aún así, ningún ser humano merece morir de forma tan violenta como un accidente aéreo.
Ahora bien, hay muchas cosas que hablar al respecto. En los próximos días se seguirá especulando acerca de si fue atentado o si fue accidente. En mi opinión, no hay nada que indique que no fue otra cosa más que un avionazo; la evidencia mostrada no señala lo contrario, y si lo hubiera, tendrían que inventársela (lo cual pondría -más- en evidencia al Gobierno Federal). Además, si fuese un atentado, el gobierno jamás lo reconocería como tal porque denotaría debilidad e ineficacia; y de ser un atentado, podemos señalar tanto a tirios y troyanos (entiéndase mafia y los mismos panistas).
Del mensaje que el señor del banquito presidencial emitió desde el hangar presidencial, dos cosas se pueden leer como negritos en el arroz: (1) jamás se refirió de lo ocurrido como un accidente y, aunque fue mesurado, el hecho de "investigar a fondo las causas" nos dice que tal vez el señor no quiere buscar quién se la hizo sino quien se la pague (espero y no empiece a inventarse enemigos de la nación como hizo Bush); y (2) ¿Alguien notó que tampoco demostró su apoyo para los demás afectados por la tragedia?
Fue un martes 'negro'. Tendría que dar mis condolencias a las familias de Mouriño y Vasconcelos, pero hay que recordar que también estaban el capitán del avión, la azafata, y dos tripulantes más, que donde se estrelló el avión también había seres humanos que sufrieron las consecuencias del accidente y seguramente, para los medios y los políticos, van a quedar en el olvido.
Mis más sinceras condolencias para las familias de todos los afectados, para todos aquellos que se dirigían a sus casas después de un largo día de trabajo y que no llegaron, para ellos que sí fueron mexicanos excepcionales.
Ahora vamos al tema que nos atañe a los mexicanos: el accidente de avión donde pierden la vida Mouriño, Vasconcelos, otros cristianos (aún no se ha revelado la cifra exacta) que ni la debían ni la temían, y varios lesionados (algunos muy graves). Si no había hablado el tema es porque: primero, quedé en shock por la noticia (sobre todo porque se llevaron parte de la ciclopista); y, segundo, porque hay que ser lo más objetivo posible en cuestiones como estas y no hacer uso del humor negro en temas tan serios.
Honestamente, concuerdo con el señor MxRush: no hay que convertir en mártir a Mouriño (aunque seguramente va a pasar todo lo contrario). Debo decir que el señor no me simpatizaba, como Secretario de Gobernación, su labor desempeñada dejaba mucho que desear -a diferencia de lo que opina Calderón. De Vasconcelos podemos hablar de sus nexos con la mafia, y que protegió a varios capos importantes. Aún así, ningún ser humano merece morir de forma tan violenta como un accidente aéreo.
Ahora bien, hay muchas cosas que hablar al respecto. En los próximos días se seguirá especulando acerca de si fue atentado o si fue accidente. En mi opinión, no hay nada que indique que no fue otra cosa más que un avionazo; la evidencia mostrada no señala lo contrario, y si lo hubiera, tendrían que inventársela (lo cual pondría -más- en evidencia al Gobierno Federal). Además, si fuese un atentado, el gobierno jamás lo reconocería como tal porque denotaría debilidad e ineficacia; y de ser un atentado, podemos señalar tanto a tirios y troyanos (entiéndase mafia y los mismos panistas).
Del mensaje que el señor del banquito presidencial emitió desde el hangar presidencial, dos cosas se pueden leer como negritos en el arroz: (1) jamás se refirió de lo ocurrido como un accidente y, aunque fue mesurado, el hecho de "investigar a fondo las causas" nos dice que tal vez el señor no quiere buscar quién se la hizo sino quien se la pague (espero y no empiece a inventarse enemigos de la nación como hizo Bush); y (2) ¿Alguien notó que tampoco demostró su apoyo para los demás afectados por la tragedia?
Fue un martes 'negro'. Tendría que dar mis condolencias a las familias de Mouriño y Vasconcelos, pero hay que recordar que también estaban el capitán del avión, la azafata, y dos tripulantes más, que donde se estrelló el avión también había seres humanos que sufrieron las consecuencias del accidente y seguramente, para los medios y los políticos, van a quedar en el olvido.
Mis más sinceras condolencias para las familias de todos los afectados, para todos aquellos que se dirigían a sus casas después de un largo día de trabajo y que no llegaron, para ellos que sí fueron mexicanos excepcionales.
jueves, 16 de octubre de 2008
Que pasonsote
La modernidad y los cambios revolucionarios en la ideología del mexicano están en boga. Por ejemplo, ahora tenemos divorcios express, que permiten que uno vuelva a estar soltero en 30 días o la devolución de los votos matrimoniales, con lo que podremos casarnos en Las Vegas con Elvis (para ahorrarnos tiempo y de paso matar dos pájaros de un solo tiro con la luna de miel) y divorciarnos con El... notario en tiempo record.
Somos tan 'open-mind' que ya hay una propuesta para despenalizar -o como dicen los legisladores: legalizar (que es igual pero no es lo mismo)- el uso de la marihuana. Incluso ya se han contemplado las regulaciones al respecto (si no son tan pendejos nuestros políticos, ya lo tienen todo más que planificado).
Tales regulaciones contemplan la creación de lugares exclusivamente para la venta y el consumo de la droga, con lo que los fumadores -incluido yo- nos vamos a poner al brinco porque a ellos sí les van a poner sus 'changarritos' y nosotros nos jodemos sufriendo por las inclemencias del tiempo (debido a que los impíos fumadores no merecemos perdón de Dios ni espacios cerrados); la cantidad de 'mota' que podremos portar (se habla de cinco gramos para consumo individual); y la cantidad de plantitas de marihuana (no más de cinco, aunque ¿por qué no podrían ser seis?) que podemos sembrar en nuestras casas, con lo que una amiga mía se va a poner feliz porque su plantita, que ya tenía hace varios años, por fin va a ser reconocida por la sociedad, podrá festejarle su bar mitzvah, y ya va a poder sacarla a pasear al parque. Obviamente, la división de opiniones no se hicieron esperar.
La propuesta suena bastante interesante de no ser porque estamos implementándola en México (debo aclarar que amo a mi país, sus mujeres, su cultura, sus mujeres, sus playas, sus mujeres, a la Selección Mexicana, sus mujeres, a los ambulantes no tanto, y... sus mujeres). Desgraciadamente, como sociedad mexicana, no estamos preparados para este tipo de estrategias ¿Por qué? La respuesta es muy sencilla: la falta de un criterio amplio y la plena aceptación de este problema social.
Hasta ahora, todas las políticas de prevención de adicciones han tenido dos vertientes: la prevención mediante la prohibición y, dos, el combate directo al narcotráfico. Si analizamos la mayoría de las campañas en este rubro, encontramos que todas dicen el típico "NO", o cosas como "las drogas son malas", sin dar más detalles o información al respecto. No menos importante resulta la postura de la gente, quienes discriminan al adicto y lo consideran un delincuente (aún cuando se obvia que la adicción es más una enfermedad que una actividad ilícita), sumada con su percepción errónea del problema y su entorno (por ejemplo, asumir que todos se drogan excepto nuestros familiares o allegados, o que sólo la gente de escasos recursos o zonas conflictivas son quienes lo hacen).
Varias de las estrategias de esta propuesta ya se han implementado en países europeos, como es el caso de las casas para consumo (donde no se vende droga, únicamente se permite su consumo procurando las mejores condiciones higiénicas para el adicto además de contar con servicios médicos para cualquier imprevisto); estoy hablando de la metodología de reducción de riesgos y de daños. La reducción de riesgos -grosso modo- refiere a las estrategias que prevengan las consecuencias en el consumo de la droga; la reducción de daños es proporcionar el tratamiento necesario para el adicto crónico. Se proporciona la información acerca de los efectos y consecuencias de las drogas, así como las sugerencias de consumo, y qué hacer en caso de emergencia, que eviten los factores de riesgo de dicha actividad. De primera mano, esto último suena a dar "tips" para consumir drogas, lo cierto es que se parte de la premisa de poner al alcance toda la información pertinente y dejar que la decisión final sea tomada por los jóvenes (como la campaña "Reviéntate sin reventar" del Colectivo Vitamina); de ninguna manera se trata de alentar al consumo. Las políticas y estrategias respecto a la reducción de riesgos y daños son muy extensas.
Volviendo al tema, aquí en México tenemos un pensamiento 'mocho' en diversas cuestiones, incluyendo el tema de la drogadición. El hecho de tener casas de consumo, permitir a los ciudadanos portar cierta cantidad de marihuana, etc., son temas tabú dentro de nuestra sociedad. El principal temor es que prolifere el consumo en nuestro país. El peor escenario que yo imagino es algo parecido a la visión de Olallo Rubio en ¿Y tú cuánto cuestas?, donde las grandes empresas van a monopolizar la siembra, cultivo y procesamiento de la marihuana, y por consecuencia, lucrar con ella.
El consumo de droga es una realidad. Negarlo o adjudicárselo a cierto grupo social o geográfico es una perspectiva bastante cerrada y dentro de la 'zona de confort' de los individuos. Las drogas cambian y se diversifican, así como la sociedad. Por lo que las estrategias de prevención, y su discurso, deben modificarse para ofrecer a los jóvenes una realidad más cercana a su entorno.
Y en cuanto a la propuesta de legalización de la marihuana, tienen mucho trabajo por hacer los legisladores (ya 'chole' con tantas leyes hechas al vapor); tendrán muchos puntos por ponerle a las ies.
Actualización: Ha sido rechazada la iniciativa de legalización de la marihuana.
Somos tan 'open-mind' que ya hay una propuesta para despenalizar -o como dicen los legisladores: legalizar (que es igual pero no es lo mismo)- el uso de la marihuana. Incluso ya se han contemplado las regulaciones al respecto (si no son tan pendejos nuestros políticos, ya lo tienen todo más que planificado).
Tales regulaciones contemplan la creación de lugares exclusivamente para la venta y el consumo de la droga, con lo que los fumadores -incluido yo- nos vamos a poner al brinco porque a ellos sí les van a poner sus 'changarritos' y nosotros nos jodemos sufriendo por las inclemencias del tiempo (debido a que los impíos fumadores no merecemos perdón de Dios ni espacios cerrados); la cantidad de 'mota' que podremos portar (se habla de cinco gramos para consumo individual); y la cantidad de plantitas de marihuana (no más de cinco, aunque ¿por qué no podrían ser seis?) que podemos sembrar en nuestras casas, con lo que una amiga mía se va a poner feliz porque su plantita, que ya tenía hace varios años, por fin va a ser reconocida por la sociedad, podrá festejarle su bar mitzvah, y ya va a poder sacarla a pasear al parque. Obviamente, la división de opiniones no se hicieron esperar.
La propuesta suena bastante interesante de no ser porque estamos implementándola en México (debo aclarar que amo a mi país, sus mujeres, su cultura, sus mujeres, sus playas, sus mujeres, a la Selección Mexicana, sus mujeres, a los ambulantes no tanto, y... sus mujeres). Desgraciadamente, como sociedad mexicana, no estamos preparados para este tipo de estrategias ¿Por qué? La respuesta es muy sencilla: la falta de un criterio amplio y la plena aceptación de este problema social.
Hasta ahora, todas las políticas de prevención de adicciones han tenido dos vertientes: la prevención mediante la prohibición y, dos, el combate directo al narcotráfico. Si analizamos la mayoría de las campañas en este rubro, encontramos que todas dicen el típico "NO", o cosas como "las drogas son malas", sin dar más detalles o información al respecto. No menos importante resulta la postura de la gente, quienes discriminan al adicto y lo consideran un delincuente (aún cuando se obvia que la adicción es más una enfermedad que una actividad ilícita), sumada con su percepción errónea del problema y su entorno (por ejemplo, asumir que todos se drogan excepto nuestros familiares o allegados, o que sólo la gente de escasos recursos o zonas conflictivas son quienes lo hacen).
Varias de las estrategias de esta propuesta ya se han implementado en países europeos, como es el caso de las casas para consumo (donde no se vende droga, únicamente se permite su consumo procurando las mejores condiciones higiénicas para el adicto además de contar con servicios médicos para cualquier imprevisto); estoy hablando de la metodología de reducción de riesgos y de daños. La reducción de riesgos -grosso modo- refiere a las estrategias que prevengan las consecuencias en el consumo de la droga; la reducción de daños es proporcionar el tratamiento necesario para el adicto crónico. Se proporciona la información acerca de los efectos y consecuencias de las drogas, así como las sugerencias de consumo, y qué hacer en caso de emergencia, que eviten los factores de riesgo de dicha actividad. De primera mano, esto último suena a dar "tips" para consumir drogas, lo cierto es que se parte de la premisa de poner al alcance toda la información pertinente y dejar que la decisión final sea tomada por los jóvenes (como la campaña "Reviéntate sin reventar" del Colectivo Vitamina); de ninguna manera se trata de alentar al consumo. Las políticas y estrategias respecto a la reducción de riesgos y daños son muy extensas.
Volviendo al tema, aquí en México tenemos un pensamiento 'mocho' en diversas cuestiones, incluyendo el tema de la drogadición. El hecho de tener casas de consumo, permitir a los ciudadanos portar cierta cantidad de marihuana, etc., son temas tabú dentro de nuestra sociedad. El principal temor es que prolifere el consumo en nuestro país. El peor escenario que yo imagino es algo parecido a la visión de Olallo Rubio en ¿Y tú cuánto cuestas?, donde las grandes empresas van a monopolizar la siembra, cultivo y procesamiento de la marihuana, y por consecuencia, lucrar con ella.
El consumo de droga es una realidad. Negarlo o adjudicárselo a cierto grupo social o geográfico es una perspectiva bastante cerrada y dentro de la 'zona de confort' de los individuos. Las drogas cambian y se diversifican, así como la sociedad. Por lo que las estrategias de prevención, y su discurso, deben modificarse para ofrecer a los jóvenes una realidad más cercana a su entorno.
Y en cuanto a la propuesta de legalización de la marihuana, tienen mucho trabajo por hacer los legisladores (ya 'chole' con tantas leyes hechas al vapor); tendrán muchos puntos por ponerle a las ies.
Actualización: Ha sido rechazada la iniciativa de legalización de la marihuana.
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jueves, 4 de septiembre de 2008
Lenguaje deslactosado
Publicado originalmente en mi bló el pasado 3 de septiembre.
Todo los días se aprende algo nuevo, y ayer aprendí un nuevo término para explicar -o justificar, a mi parecer- la combinación de trastornos alimenticios y los problemas con el alcohol: ebriorexia, que es la mezcla de bulimia, anorexia y alcoholismo. Consiste en matarse de hambre (anorexia) o practicar solfeo frente a la taza del baño (bulimia) y decir "saluuuud" en repetidas ocasiones para meterse las calorías que necesita el organismo, aprovechando otra de las cualidades curativas del alcohol.
Aclaro que no soy insensible ante la bulimia, la anorexia y el alcoholismo -a pesar de lo rico que me resulta echarme un buen tequilazo de vez en cuando. Son problemas serios y con consecuencias fatales. El punto fundamental de este post es expresar mi opinión acerca de esta implementación de términos que se ha hecho para justificar, dulcificar y/o promover el "respeto" hacia a los demás, y que me resultan, en algunos casos, una ofensa mayor.
Volviendo al tema, el término 'ebriorexia' me parece una justificación bastante infantil. ¿Por qué? Si analizamos la lista de las famosas que han caído en esta práctica (Victoria Beckham, Lindsay Lohan o Tara Reid), y que han 'amadrinado' el bautizo del trastorno, nos daremos cuenta de dos cosas: uno, sí, sufren de anorexia o bulimia, o ambas; y dos, también sufren de alcoholismo. Efectivamente, podría haber cierta conexión entre dichos problemas (por diversos factores), pero que me digan que el abuso del alcohol de estas mujercitas es para abastecerse de las calorías que no ingieren por matarse de hambre o vomitar... lo dudo. Ahora resulta que las parrandas de Paris Hilton son nutritivas ¿Y los pasones de coca? ¿Son para llenarse de proteínas y leguminosas? Entonces deberíamos llamarla 'narcoebrioréxica'. Dios bendiga a la terminología post-moderna.
Otros ejemplos que me parecen absurdos, y que dan fe de lo santurrona que se ha vuelto la sociedad, son los referentes a los diferentes grupos. Tal es el caso de los ancianos. No sé a quién se le ocurrió la 'gradiosísima' idea de que llamar "ancianos" a los ancianos era peyorativo, por lo que esa persona, o grupo de personas, se dio a la tarea de encontrar otro término que sustituyera tan "horrible" palabra; el resultado: llamarles "personas de la tercera edad". Pero no todo acabó ahí, a alguien (igual o más ocioso que el anterior) se le ocurrió que el nuevo término resultaba no tan ofensivo como el anterior, pero que igual era ofensivo; ahora llamémosles "adultos mayores". Lo peor de todo es que la terminología ya trascendió a todos los demás demostrando qué tan acomplejados estamos con la edad, y brindándonos una amplia gama de 'adulteces': el adulto joven, adulto maduro, adulto mayor, adulto contemporáneo, adulto adulto, etc. (tal confusión me ha creado tanto "adulto" que ya no sé ni con cuál dedo me saco los mocos y si dicha actividad es propia de mi adultez).
También tenemos el típico "hacer el amor" para referirse a las relaciones sexuales (estoy seguro que me haré acreedor de varias enemistades y más de una mentada, pero que disfrutaré cual adulto rompiéndole la ilusión a un niño al que le dicen la verdad acerca de los Reyes Magos). Pregúntome yo ¿Cuál es la diferencia entre "hacer el amor" y tener relaciones sexuales? (todos aquellos creyentes de los cuentos de hadas y libros de Carlos Cuauhtémoc Sánchez retírense inmediatamente de este blog o aténganse a las consecuencias). Desde el punto de vista práctico, los dos son exactamente lo mismo, sólo que cambia la forma en que se realiza la actividad. Este término seguramente fue institucionalizado por algún 'mocho' que tenía miedo a ser considerado un depravado o un pecador por el hecho disfrutar de su sexualidad, dándole en la madre a años de tradición, y a las películas de Pedro Infante, donde "hacer el amor" significaba cortejar a la dama.
La sociedad ha ayudado bastante en este rubro: si tenemos relaciones sexuales como una actividad social y/o recurrente somos unos pervertidos (y ni se diga de la masturbación donde nos vamos a quedar ciegos, o nos saldrán pelos en la mano, si incurrimos en esta práctica). La solución más sensata para salir bien librados de este cuestionamiento existencialista-moralista es que en lugar de tener sexo "hagamos el amor". Así, y sólo así, no estamos cometiendo delito alguno. Mi conclusión es que, lo nombren como lo quieran nombrar, es sexo; lo único que cambia es la manera de hacerlo (pasionalmente, amorosamente, por quitarnos la cosquilla, por socializar, etc.).
Y los ejemplos continúan: llamarle "personas con capacidades especiales" a las personas discapacitadas (nunca me ha parecido peyorativo el segundo término y, por el contrario, esta gente siempre me ha causado respeto porque, a pesar de sus limitaciones, llegan a hacer cosas más sobresalientes que los que no tenemos impedimento alguno), o un dulcificado "personas de escasos recursos" (donde la culpa de sus "escasos recursos" la tenemos nosotros como sociedad al marginarlos y negarles oportunidades) para no llamarles pobres -como si con este término los hiciéramos sentir mejor y les aligeráramos sus problemas.
Me parece que este 'aderezamiento' del castellano tiene más la finalidad de tapar el sol con un dedo, y en ocasiones justificar el comportamiento humano. No ofendamos al intelecto ni a la lengua española con demostraciones manifiestas de estupidez humana, suficiente tenemos con nuestros políticos que quieren fungir como padres de la lingüística.
Todo los días se aprende algo nuevo, y ayer aprendí un nuevo término para explicar -o justificar, a mi parecer- la combinación de trastornos alimenticios y los problemas con el alcohol: ebriorexia, que es la mezcla de bulimia, anorexia y alcoholismo. Consiste en matarse de hambre (anorexia) o practicar solfeo frente a la taza del baño (bulimia) y decir "saluuuud" en repetidas ocasiones para meterse las calorías que necesita el organismo, aprovechando otra de las cualidades curativas del alcohol.
Aclaro que no soy insensible ante la bulimia, la anorexia y el alcoholismo -a pesar de lo rico que me resulta echarme un buen tequilazo de vez en cuando. Son problemas serios y con consecuencias fatales. El punto fundamental de este post es expresar mi opinión acerca de esta implementación de términos que se ha hecho para justificar, dulcificar y/o promover el "respeto" hacia a los demás, y que me resultan, en algunos casos, una ofensa mayor.
Volviendo al tema, el término 'ebriorexia' me parece una justificación bastante infantil. ¿Por qué? Si analizamos la lista de las famosas que han caído en esta práctica (Victoria Beckham, Lindsay Lohan o Tara Reid), y que han 'amadrinado' el bautizo del trastorno, nos daremos cuenta de dos cosas: uno, sí, sufren de anorexia o bulimia, o ambas; y dos, también sufren de alcoholismo. Efectivamente, podría haber cierta conexión entre dichos problemas (por diversos factores), pero que me digan que el abuso del alcohol de estas mujercitas es para abastecerse de las calorías que no ingieren por matarse de hambre o vomitar... lo dudo. Ahora resulta que las parrandas de Paris Hilton son nutritivas ¿Y los pasones de coca? ¿Son para llenarse de proteínas y leguminosas? Entonces deberíamos llamarla 'narcoebrioréxica'. Dios bendiga a la terminología post-moderna.
Otros ejemplos que me parecen absurdos, y que dan fe de lo santurrona que se ha vuelto la sociedad, son los referentes a los diferentes grupos. Tal es el caso de los ancianos. No sé a quién se le ocurrió la 'gradiosísima' idea de que llamar "ancianos" a los ancianos era peyorativo, por lo que esa persona, o grupo de personas, se dio a la tarea de encontrar otro término que sustituyera tan "horrible" palabra; el resultado: llamarles "personas de la tercera edad". Pero no todo acabó ahí, a alguien (igual o más ocioso que el anterior) se le ocurrió que el nuevo término resultaba no tan ofensivo como el anterior, pero que igual era ofensivo; ahora llamémosles "adultos mayores". Lo peor de todo es que la terminología ya trascendió a todos los demás demostrando qué tan acomplejados estamos con la edad, y brindándonos una amplia gama de 'adulteces': el adulto joven, adulto maduro, adulto mayor, adulto contemporáneo, adulto adulto, etc. (tal confusión me ha creado tanto "adulto" que ya no sé ni con cuál dedo me saco los mocos y si dicha actividad es propia de mi adultez).
También tenemos el típico "hacer el amor" para referirse a las relaciones sexuales (estoy seguro que me haré acreedor de varias enemistades y más de una mentada, pero que disfrutaré cual adulto rompiéndole la ilusión a un niño al que le dicen la verdad acerca de los Reyes Magos). Pregúntome yo ¿Cuál es la diferencia entre "hacer el amor" y tener relaciones sexuales? (todos aquellos creyentes de los cuentos de hadas y libros de Carlos Cuauhtémoc Sánchez retírense inmediatamente de este blog o aténganse a las consecuencias). Desde el punto de vista práctico, los dos son exactamente lo mismo, sólo que cambia la forma en que se realiza la actividad. Este término seguramente fue institucionalizado por algún 'mocho' que tenía miedo a ser considerado un depravado o un pecador por el hecho disfrutar de su sexualidad, dándole en la madre a años de tradición, y a las películas de Pedro Infante, donde "hacer el amor" significaba cortejar a la dama.
La sociedad ha ayudado bastante en este rubro: si tenemos relaciones sexuales como una actividad social y/o recurrente somos unos pervertidos (y ni se diga de la masturbación donde nos vamos a quedar ciegos, o nos saldrán pelos en la mano, si incurrimos en esta práctica). La solución más sensata para salir bien librados de este cuestionamiento existencialista-moralista es que en lugar de tener sexo "hagamos el amor". Así, y sólo así, no estamos cometiendo delito alguno. Mi conclusión es que, lo nombren como lo quieran nombrar, es sexo; lo único que cambia es la manera de hacerlo (pasionalmente, amorosamente, por quitarnos la cosquilla, por socializar, etc.).
Y los ejemplos continúan: llamarle "personas con capacidades especiales" a las personas discapacitadas (nunca me ha parecido peyorativo el segundo término y, por el contrario, esta gente siempre me ha causado respeto porque, a pesar de sus limitaciones, llegan a hacer cosas más sobresalientes que los que no tenemos impedimento alguno), o un dulcificado "personas de escasos recursos" (donde la culpa de sus "escasos recursos" la tenemos nosotros como sociedad al marginarlos y negarles oportunidades) para no llamarles pobres -como si con este término los hiciéramos sentir mejor y les aligeráramos sus problemas.
Me parece que este 'aderezamiento' del castellano tiene más la finalidad de tapar el sol con un dedo, y en ocasiones justificar el comportamiento humano. No ofendamos al intelecto ni a la lengua española con demostraciones manifiestas de estupidez humana, suficiente tenemos con nuestros políticos que quieren fungir como padres de la lingüística.
jueves, 6 de marzo de 2008
Derecho de réplica (o el respeto al posteo ajeno es la paz)
No es la intención de este servidor comenzar revueltas ni altercados en este blog (ya de por sí es bastante la chamba para administrar nuestro 'changarrito' como para que nos peleemos entre nosotros), pero espero dejar claros algunos puntos pertinentes de mi posteo anterior.
Por principio de cuentas, en el primer párrafo puntualizo la polarización que ha tenido esta nueva ley, la cual quedó más que ejemplificada con el update de mxrush76. Además, explico el respeto que debe, o debería, haber entre fumadores y no fumadores. Y hablando de irrespetuosos, también existen unos pocos (quiero creer) no fumadores que también se comportan de modo poco agradable y que, en mi experiencia personal, no tienen por qué hacer tangos marca Carlos Gardel para que apague mi cigarro en lugares donde, aún, se puede fumar. Pero no se trata de que nos metamos a la Triple A y usemos la jaula de la muerte para resolver estas pequeñeces de la vida. Hablando se entiende la gente, y es aquí donde entra la tolerancia de la que hablo también en mi pasada intervención.
Ahora bien, ambos (fumadores y no fumadores) tienen razón y están equivocados. Nos sorprenderíamos de saber que hay algunos fumadores que apoyan dicha ley y otros tantos, no fumadores, que opinan que hay ciertos puntos malos de la misma. Por lo que las opiniones encontradas van a continúar y parece que así será por los siglos de los siglos... amén.
Lo invito a que re-lea el post para que vea que no se trata únicamente de propaganda en pro de los fumadores, sino que me recalienta como se hacen las cosas y las leyes en México muy al vapor. Y aprovecho para mencionar algunas soluciones felices, de las que hago referencia pero ya no comenté por lo extenso del post, con las que creo que todos pudimos estar conformes: restaurantes, antros y cantinas exclusivos para fumadores y no fumadores. Aquí no es adecuar nada, los locales quedarían exactamente igual, sólo que unos estarían destinados para los que echan humo y otros para los que no. No fumar en exteriores, la cual bien podría complementar a la primera propuesta, porque aunque digan que es al aire libre, se afecta más al ambiente (que de por sí ya está cada día más cansadón) y a la larga va a ser igual o peor que en los interiores. Impuestos de hierro para las tabacaleras. Y la lista puede seguir, lo único que opino es ¿que tanto el fin justifica los medios?.
En fin, podremos no estar de acuerdo pero le respeto y agradezco su opinión así como los apuntes que usted hace porque... el respeto al posteo ajeno es la paz.
Ultimo update mxrush76: MMMMMMM bueno en eso si estoy de acuerdo, que en es país las leyes las hacen al chingadazo, veamos la ley electoral que resulto un bodrio, la ley televisa, la nueva ley del sistema judicial.. etc... en ese sentido si estoy de acuerdo.... aunque en el caso de la leyes para los fumadores una mala ley que prohiba fumar se me hace mejor que ninguna....
Por principio de cuentas, en el primer párrafo puntualizo la polarización que ha tenido esta nueva ley, la cual quedó más que ejemplificada con el update de mxrush76. Además, explico el respeto que debe, o debería, haber entre fumadores y no fumadores. Y hablando de irrespetuosos, también existen unos pocos (quiero creer) no fumadores que también se comportan de modo poco agradable y que, en mi experiencia personal, no tienen por qué hacer tangos marca Carlos Gardel para que apague mi cigarro en lugares donde, aún, se puede fumar. Pero no se trata de que nos metamos a la Triple A y usemos la jaula de la muerte para resolver estas pequeñeces de la vida. Hablando se entiende la gente, y es aquí donde entra la tolerancia de la que hablo también en mi pasada intervención.
Ahora bien, ambos (fumadores y no fumadores) tienen razón y están equivocados. Nos sorprenderíamos de saber que hay algunos fumadores que apoyan dicha ley y otros tantos, no fumadores, que opinan que hay ciertos puntos malos de la misma. Por lo que las opiniones encontradas van a continúar y parece que así será por los siglos de los siglos... amén.
Lo invito a que re-lea el post para que vea que no se trata únicamente de propaganda en pro de los fumadores, sino que me recalienta como se hacen las cosas y las leyes en México muy al vapor. Y aprovecho para mencionar algunas soluciones felices, de las que hago referencia pero ya no comenté por lo extenso del post, con las que creo que todos pudimos estar conformes: restaurantes, antros y cantinas exclusivos para fumadores y no fumadores. Aquí no es adecuar nada, los locales quedarían exactamente igual, sólo que unos estarían destinados para los que echan humo y otros para los que no. No fumar en exteriores, la cual bien podría complementar a la primera propuesta, porque aunque digan que es al aire libre, se afecta más al ambiente (que de por sí ya está cada día más cansadón) y a la larga va a ser igual o peor que en los interiores. Impuestos de hierro para las tabacaleras. Y la lista puede seguir, lo único que opino es ¿que tanto el fin justifica los medios?.
En fin, podremos no estar de acuerdo pero le respeto y agradezco su opinión así como los apuntes que usted hace porque... el respeto al posteo ajeno es la paz.
Ultimo update mxrush76: MMMMMMM bueno en eso si estoy de acuerdo, que en es país las leyes las hacen al chingadazo, veamos la ley electoral que resulto un bodrio, la ley televisa, la nueva ley del sistema judicial.. etc... en ese sentido si estoy de acuerdo.... aunque en el caso de la leyes para los fumadores una mala ley que prohiba fumar se me hace mejor que ninguna....
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