lunes, 7 de enero de 2008

Primer post del 2008 y sin Carmen Aristegui...

Regresando de unas vacaciones llenas de excesos y sintiendo sus consecuencias, (perdí algo de lo que gané con la dieta.. pero bueno está todo el 2008 para arreglar el problema), pos que me encuentro con la novedad de que Carmen Aristeguí ya no está en la radio, ya que según W Radio ya no era compatible con la política editorial de dicha emisora.

Ella es demasiada pieza para el periodismo en México, de las pocas que hablaron abiertamente de:
  • La ley televisa (estando en ella misma)
  • La violación y asesinato de Ernestina Ascencio la indigena anciana de la sierra de zongolica,
  • Del encubrimiento de Norberto a un padre pederasta,
  • Y regularmente aparecia Andrés Manuel Lopez Obrador con ella para expresar sus puntos de vista cuando casi todo los demás medios electronicos le han cerrado las puertas..
Por eso no me sorprende el hecho de que no esté más en W radio, siendo los dueños Televisa y Prisa el primero guardian del orden que le da sus privilegios, los segundos (teniendo al cuñado del Calderón en su nómina) pos tienen que quedar bien con Felipe Calderón para preservar y aumentar sus negocios en México..

Esto solo es una muestra de lo jodido que está este país con este usurpador... pero en fin hay gente que creer, adora y apoya este espejismo de democracia....

Al final W radio pierde todo, pierde radioescuchas, pero sobre todo credibilidad, que esa... es muy dificil de ganar...

Carmen por su mantiene lo más importante que una persona puede tener y sobre todo lo más importante dignidad que es algo que sobre todo los de su gremio han perdido en estos días...

Ahh y para terminar aqui reproduzco una carta abierta que redacta Pedro Miguel en el blog http://censurahoyporhoy.blogspot.com/ y aparece en la jornada hoy 7 de Enero..
a la cual de manera indirecta me adhiero..

CENSURA E INTOLERANCIA CONTRA CARMEN ARISTEGUI

Mientras con una mano los dueños de medios electrónicos se rasgan las vestiduras en supuesta defensa de la libertad de expresión –que no es otra cosa que el libertinaje de los negocios—, con la otra cierran el espacio en W Radio a la periodista Carmen Aristegui, una de las poquísimas voces independientes, críticas y ajenas al discurso oficialista y uniforme que impera en el cuadrante.

El argumento empresarial para este atropello a la verdadera libertad de expresión y, sobre todo, al derecho a la información de millones de ciudadanos, es que la labor de Aristegui “dejó de ser compatible con el modelo editorial” impulsado por Televisa y Grupo Prisa a través de esa radioemisora.

Hoy por hoy ha sido uno de los pocos espacios que ha insistido en temas de derechos humanos (como el caso Lydia Cacho, el encubrimiento de curas pederastas, el de Ernestina Ascensión, entre muchos otros) y la clausura de este programa adquiere el sentido de un anuncio ominoso por parte del grupo en el poder: no se tolerará más la existencia de voces independientes ni se permitirá el acceso ciudadano a los medios informativos. El ejercicio honesto y profesional del periodismo al servicio de la sociedad es una presencia incómoda para el grupo que se ha adueñado del país y que desea imponerse en ausencia de voces disidentes.

Por ello, los abajo firmantes manifestamos nuestra solidaridad fraternal a Carmen Aristegui, repudiamos este grave atropello a su libertad de expresión y al derecho a la información de la ciudadanía y alertamos sobre el augurio de intolerancia, censura y represión que lleva implícito.
P.D. Carmen podrá seguir siendo vista en CNN de lunes a viernes a las 10 pm

1 comentario:

Anónimo dijo...

El “starsystem” en la comunicación
A. GABRIELA G. BUENROSTRO
08 de enero del 2008

En La Jornada de hoy, Emir Olivares escribe una nota referente a la reacción de Javier Mérida, director de la W, y de Daniel Moreno, director de contenidos de la misma estación. “Mérida se dijo sorprendido de que diversos medios de comunicación y algunos personajes de la política manejaran la versión de que la salida de Aristegui se haya debido a un acto de censura”.
Asimismo, afirmó que tampoco seguirán apostándole al “starsystem”. Con esto quiere decir que ningún conductor debe estar por encima de la información y que pretende homologar los contenidos. Es decir, más de lo mismo. En todos los noticieros escucharemos las mismas noticias como ocurrió con el fallido proyecto ECO.
Amén de que existen opiniones que aseguran que los que hemos exagerado al reaccionar con molestia por la cancelación del noticiero dirigido por Carmen Aristegui porque, como argumentan, se trata de una situación de índole laboral en la que el patrón ya no está interesado en el trabajo de su empleado, cabría que nos imagináramos si, de haber sido el partido de oposición el que ganara las elecciones, Carmen continuaría, como cada mañana, al frente de su informativo.
Irrefutable es que la información debe ser la protagonista, pero nadie puede negar que es muy importante quién la da a conocer. No se trata, pues, sólo de repetir y aventar a diestra y siniestra hechos y datos. Se necesita de una guía que nos ayude a interpretarlos y el éxito de Carmen, en este sentido, es su don de interpretación.
El “starsystem”, ése que Mérida y demás directivos no quieren seguir, es el que prevalece especialmente en los medios electrónicos en donde desfila, todos los días, la bancada televisiva y radiofónico –también están en radio—que fue a hacer bola el 11 de septiembre del 2007 con la misión de defender el derecho a la libertad de expresión. En realidad, pretendieron defender las carteras de sus patrones.
¿De quién de aquellos que estuvieron ese día se puede decir que posee agudeza crítica, que es plural y valiente para tocar los temas que “nos duelen”? En este tenor, Carmen no era la “estrella” de Hoy por Hoy. Eran los hechos y el ojo avizor de Aristegui para tocar todas sus aristas.
Qué incómodo que insistiera, por ejemplo, en que la muerte de Ernestina Ascencio se debió al ataque brutal de gente del ejército y no a un “malestar gastrointestinal”, como se adelantó Calderón a declarar. Qué molesto que hablara con Sanjuana Martínez sobre los sacerdotes pederastas y la complicidad de Norberto Rivera. Qué lata que transmitiera extractos de los discursos de Andrés Manuel. Qué terrible que reuniera a tres representantes de los tres partidos que pugnaban por la presidencia en el 2006 en sus mesas de diálogo y opinión. Y qué atrevimiento el suyo dar a conocer la plática telefónica entre Nacif y Marín hablando del justo castigo que merecía Lydia Cacho por meterse en donde no debía. Aunque lo inconcebible fue la mañana en que dijo que la Ley Televisa era anticonstitucional.
Su pecado capital, escribir lo siguiente el 14 de septiembre del 2007, tres días después del ridículo que hicieron las pandillas Televisa, TV Azteca e Imagen ante los senadores: “Me preocupa el tufillo golpista que percibo en algunos de mis colegas. No comparto en modo alguno la idea de que esta reforma constitucional ponga en riesgo ni mi libertad, ni la de ningún ciudadano de este país, para expresar opiniones de ningún tipo. Sí creo que la reforma significa un paso trascendente para la vida democrática de México.
Esas son las razones de peso que levantaron ámpula y la pusieron en la mira de los dueños. Como dijo anoche María Amparo Casar en Primer Plano: “Muchas veces especulamos razonadamente. No es una cosa que imaginemos. En efecto, aquí a pesar de que el dios rating estaba del lado de Carmen Aristegui, el dios de la comercialización también estaba del lado de Carmen Aristegui, no se le renovó (el contrato)”.
Lo que es seguro es que no se le puede acusar de no haber sido plural, punzante, suspicaz y, por sobre todo, de haber puesto a pensar a la población, asunto que, por supuesto, no le conviene ni a un gobierno ni a un sistema mediático que quiere a una sociedad ignorante.