jueves, 6 de noviembre de 2008

Acerca del martes (en un jueves intrascendental)

Sí, ganó Barack. Histórico y, a partir de hoy, los chamacos caguengues gringos tendrán que aprendérselo en su History Class. Y si piensan que ya le podemos quitar cinco tabiques al murito, en casa Obama tiene un tiradero que limpiar antes de visitar a los vecinos.

Ahora vamos al tema que nos atañe a los mexicanos: el accidente de avión donde pierden la vida Mouriño, Vasconcelos, otros cristianos (aún no se ha revelado la cifra exacta) que ni la debían ni la temían, y varios lesionados (algunos muy graves). Si no había hablado el tema es porque: primero, quedé en shock por la noticia (sobre todo porque se llevaron parte de la ciclopista); y, segundo, porque hay que ser lo más objetivo posible en cuestiones como estas y no hacer uso del humor negro en temas tan serios.

Honestamente, concuerdo con el señor MxRush: no hay que convertir en mártir a Mouriño (aunque seguramente va a pasar todo lo contrario). Debo decir que el señor no me simpatizaba, como Secretario de Gobernación, su labor desempeñada dejaba mucho que desear -a diferencia de lo que opina Calderón. De Vasconcelos podemos hablar de sus nexos con la mafia, y que protegió a varios capos importantes. Aún así, ningún ser humano merece morir de forma tan violenta como un accidente aéreo.

Ahora bien, hay muchas cosas que hablar al respecto. En los próximos días se seguirá especulando acerca de si fue atentado o si fue accidente. En mi opinión, no hay nada que indique que no fue otra cosa más que un avionazo; la evidencia mostrada no señala lo contrario, y si lo hubiera, tendrían que inventársela (lo cual pondría -más- en evidencia al Gobierno Federal). Además, si fuese un atentado, el gobierno jamás lo reconocería como tal porque denotaría debilidad e ineficacia; y de ser un atentado, podemos señalar tanto a tirios y troyanos (entiéndase mafia y los mismos panistas).

Del mensaje que el señor del banquito presidencial emitió desde el hangar presidencial, dos cosas se pueden leer como negritos en el arroz: (1) jamás se refirió de lo ocurrido como un accidente y, aunque fue mesurado, el hecho de "investigar a fondo las causas" nos dice que tal vez el señor no quiere buscar quién se la hizo sino quien se la pague (espero y no empiece a inventarse enemigos de la nación como hizo Bush); y (2) ¿Alguien notó que tampoco demostró su apoyo para los demás afectados por la tragedia?

Fue un martes 'negro'. Tendría que dar mis condolencias a las familias de Mouriño y Vasconcelos, pero hay que recordar que también estaban el capitán del avión, la azafata, y dos tripulantes más, que donde se estrelló el avión también había seres humanos que sufrieron las consecuencias del accidente y seguramente, para los medios y los políticos, van a quedar en el olvido.

Mis más sinceras condolencias para las familias de todos los afectados, para todos aquellos que se dirigían a sus casas después de un largo día de trabajo y que no llegaron, para ellos que sí fueron mexicanos excepcionales.

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